El Príncipe, El
Político, Fouché y Las 48 Leyes del Poder
Por: Mayobanex De
Jesús Laurens
Publicado en El Nuevo Diario el 17/06/2007
A diario veo y
escucho a muchos dirigentes políticos del ámbito criollo, enclavados en las más
altas esferas de sus partidos, manifestarse o expresarse sobre temas y tópicos,
dejando entrever con claridad que desconocen la lectura de los libros clásicos
que se han escrito sobre la política y los asuntos de Estado.
Cuatro grandes
escritores han dedicado toda su sapiencia de conocimientos y experiencias para
escribir sobre el difícil arte de la política, también considerada como ciencia
por los estudiosos. Quien aspire a estar en política debe de tener estos textos
como libros de consultas permanentes debajo de sus brazos, para que sepa
conservarse en cada situación.
Nicolás Maquiavelo,
con su obra maestra, El Príncipe, se convierte en el autor preferido de los gobernantes
y políticos. Independientemente de los detractores de sus teorías, su libro es
un método para manejarse en la política y en el Poder, dependiendo de las
circunstancias en que se encuentre.
Stefan Sweig, con
su magistral obra, “Fouché, el ministro de la sombra”, nos muestra la
tergiversación de los valores éticos y morales por parte de un ministro que su
sola presencia daba miedo. Detalla y analiza la personalidad de Joseh Fouché
desde el punto de vista moral y político, así como las vivencias de uno de los
hombres más temidos de la
Francia napoleónica.
José Martínez Ruiz
(Azorín), con su sencilla obra titulada, “El político”, nos describe una serie
de consejos, insinuaciones y recomendaciones que el autor da a los políticos, a
fin de que se puedan convertir en lo que él consideraba un “político ideal”
Robert Greene y
Joost Elffers, con su magistral obra, “Las 48 Leyes del Poder” nos presentan el
lado oscuro del Poder, las reglas para alcanzarlo y mantenerse en el mismo.
Libro extraordinario, que no oculta en ningún momento el estilo maquiavélico;
es audaz, inescrupuloso, pero muy didáctico. Nos muestra una profunda
investigación sobre la filosofía de grandes pensadores de la humanidad.
“El Príncipe”, nos
muestra una serie de máximas sumamente interesantes: Sobre el proceder de un príncipe
nuevo; Con relación a la crueldad y la humanidad; Sobre las cualidades del
hombre; Referentes a ser temido o ser amado. “El Príncipe” trata además temas
tales como: La resistencia a los cambios; La venganza; Cuando iniciar el
combate de un príncipe; La imitación a los grandes hombres; Las injusticias y
los favores; La prudencia; El arte de la guerra; Como evitar el odio del pueblo;
Sobre la fidelidad a la palabra dada; entre otros temas de interés para los
políticos.
. “Un príncipe
nuevo no puede observar todas las cualidades que hacen que se considere a un hombre
bueno, ya que a menudo, para conservar el estado necesita actuar contra la
lealtad, contra la caridad, contra la humanidad y contra la religión. Por eso
es importante que tenga el ánimo dispuesto a cambiar según le indiquen los
vientos de la fortuna y los cambios de las cosas y, como dije antes, no
alejarse del bien, si puede, pero saber entrar en el mal, si es necesario”
“El Político” es un
manual de conceptos de lo que un político debe hacer para manejarse
correctamente como tal. Nos muestra la forma de vestir de un político; a
conocer la gente que le rodea; a evitar las contradicciones; a mantener la
serenidad en la desgracia; ser impasible ante el ataque; a tener mañas al
escuchar; a aceptar con sencillez las distinciones; a saber desentenderse en
ciertos momentos de apuros; a conservar la faz serena; a huir de la abstracción
del medio; a saber recogerse y guardarse; a no ser excesivamente modesto, entre
otros diversos temas sobre el proceder correcto de un político.
“Sepa conservarse
el político en el fiel de la balanza. No pierda nunca el sentido del equilibrio.
En el arte del gobierno, el equilibrio consiste en ser entero o
condescendiente, según los casos”
Fouché, es una biografía
del “genio tenebroso” Joseh Fouché. Es un retrato de alma entera de los más
insignificantes movimientos de este personaje, de los motivos que le impulsan
su alma vil de traidor, que en el momento supremo lo impide elevarse a la
grandeza de una idea noble, desinteresada, y sucumbe amarrado por la baja
codicia, al mísero provecho material; condición única de sus acciones y de sus
innegables talentos. La obra se remonta al período comprendido entre la Revolución Francesa
y el reinado de Luís XVIII. Fouché fue uno de los hombres más poderosos y
temidos de su época, y uno de los más extraordinarios de todos los tiempos.
“Las 48 Leyes del
Poder”, es un prontuario donde se registran casos ilustrativos de errores y
aciertos de los poderosos. La obra está inspirada en toda una gama de
personajes: reyes, estadistas, militares, estafadores, entre otros. De los
enunciados de la obra, establecidos como fundamentos del Poder, destacamos los
siguientes: Nunca le haga sombra a su amo; Diga siempre menos de lo necesario; Logre
que otros trabajen por usted, pero no deje nunca de llevarse los laureles; Gane
a través de sus acciones, nunca por medio de argumentos; Para desarmar su víctima
utilice la franqueza y la generosidad en forma selectiva; Menosprecie lo que es
gratuito; Predique la necesidad de introducir cambios, pero nunca modifique
demasiado a la vez; No vaya más allá de su objetivo original; al triunfar,
aprenda cuándo detenerse.
La lectura
apasionada y con alto sentido del disentimiento en lo que conviene y no
conviene de estas extraordinarias obras que tratan sobre el accionar de los políticos,
antes y después de llegar al Poder, ayudan a un mejor manejo de la cotidianidad
del oficio. Desconocer sus lecturas conlleva a cometer errores permanentes que
tarde o temprano le conducen al fracaso. Sugerimos su lectura, aunque nos
acogemos al sentido ético de sus postulados, no a las proposiciones maquiavélicas
de los mismas.
Mayobanex De Jesús
Laurens
