R.
A. López Ynoa
Barahona
Atribuirle
a la “buena suerte” la amplia aceptación popular que en estos momentos tiene el
Presidente Medina y su gobierno, raya en la mezquindad política. Esto es así
porque sólo con “buena suerte” en ningún país del mundo se habrían podido
superar las condiciones económicas encontradas cuando Medina Sánchez asumió la
conducción del Estado y al mismo tiempo comenzar a resolver las situaciones más
apremiantes de la sociedad dominicana.
Y
es que la Oposición no acaba de aceptar que Danilo la ha sorprendido con
su nuevo estilo de gobernar que le ha ido
dando respuesta a las demandas sociales del país sin aspavientos y con sencillez.
La aceptación que el
pueblo tiene del gobierno de Medina no se debe a que haya tenido “buena suerte”, sino a que lo ha hecho bien y
a que puede exhibir logros tangibles y medibles.
El Presidente Medina en
su primer año logró mantener la estabilidad macroeconómica, estableció el Código de Pautas Éticas, asignó el 4% del PIB a
la Educación, desarrolla el Plan Nacional de Alfabetización “Quisqueya Aprende
Contigo”, estableció el sorteo de obras, entre ellas las de 10 mil aulas, apoyó al sector agropecuario, creó el Pupitre
Dominicano, la Banca Solidaria, fomentó las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas
(Mipymes) con más de 10,000 millones de pesos beneficiando a más de 50 mil
microempresarios de todo el país.
Su plan de
austeridad dio como resultado que al cabo del primer trimestre se ahorraran más
de 15 mil millones de pesos reduciendo significativamente el déficit fiscal. En
Promese se redujo en el 65% los costos de adquisición de medicamentos.
Creó la Ventanilla Única de Inversión, puso en ejecución el programa “Banca Solidaria”, aumentó
la cobertura de los programas Solidaridad y Progresando a 200, 000 familias, y puso
en ejecución
del Programa Nacional de Titulación
masiva de propiedades, entre otras iniciativas.
Su Eminencia Reverendísima, el Cardenal López Rodríguez, acaba de decir
que “hay una serie de cosas que todavía
no terminan”, pero venga acá! Claro que
faltan, y muchas, pero, el gobierno apenas comienza.
Si todas estas iniciativas
se deben a la buena suerte, que baje Dios y me lo diga, porque de lo contrario,
no lo voy a aceptar.