Tomado de Infobae.com
Hoy
se cumple un nuevo aniversario del hecho que obligó a Estados Unidos a
involucrarse de lleno en el conflicto contra el nazismo alemán, el
fascismo italiano y el Imperio del Japón
El ataque a la flota norteamericana en Pearl Harbor significó una bisagra en la Segunda Guerra Mundial.
Hoy,
hace 74 años, la Segunda Guerra Mundial daría un giro determinante. Los
japoneses bombardeaban Pearl Harbor, la base naval de los Estados
Unidos en el Océano Pacífico. Era una mañana tranquila en Hawaii cuando
la Armada Imperial Japonesa irrumpió con 350 naves que dirigían sus
armas contra la flota norteamericana.
Al mismo tiempo, Japón estaba
avanzando -no tan lejos de allí- contra las posesiones del Reino Unido
en Malasia, Singapur y Hong Kong.
El
hecho fue inesperado y realizado sin previo aviso. Fue calificado como
un crimen de guerra, ya que no había existido una declaración explícita
de Tokio que determinara que se estaba ante un peligro inminente. Lejos
de arrinconar a los Estados Unidos, el gobierno de Franklin D. Roosevelt
fue empujado a participar con todo su potencial en el conflicto que
desangraba a Europa y ahora al Pacífico.
El humo acapara la imagen. Pearl Harbor había sido atacada la mañana del 7 de diciembre de 1941
Un acorazado comienza a hundirse luego de los bombardeos japoneses
Al
día siguiente del ataque, el 8 de diciembre de 1941, Washington le
declararía la guerra a Japón. Estados Unidos estaba formalmente en otra
contienda de alcance mundial, algo que los países europeos habían
deseado desde el inicio del conflicto bélico. El 11 de diciembre,
Alemania e Italia se solidarizarían formalmente con Tokio.
El
objetivo del ataque -para el cual se utilizaron cazas, bombarderos y
torpederos- fue intentar neutralizar el poderíó naval de los Estados
Unidos ante un posible involucramiento de Roosevelt en la Segunda
Guerra. La misión fue calificada como un "éxito" por el Almirante de la
Flota Combinada Isoroku Yamamoto, responsable y uno de los diseñadores
del plan de ataque.
El
ataque contra la flota del Pacífico significaría un giro absoluto: los
Estados Unidos eran empujados a participar de la Segunda Guerra Mundial
Al menos 2400 norteamericanos murieron en el ataque japonés. El gobierno de Franklin D. Roosevelt respondería de manera contundente
Otro acorazado se hunde. Era el 7 de diciembre de 1941 y los Estados Unidos diagramaría su participación en la contienda contra el nazismo
Diagramó dos oleadas de ataques, similares entre ellas, la primera de las cuales resultó fatal para la flota inactiva en Hawaii. Ésta contó con tres grupos diferentes que tuvieron como blanco los acorazados y portaaviones, la isla Ford y los aeródromos Wheeler, Hickam, Barber's Point y Kaneohe. La segunda de las oledas ofensivas de Japón contaron otros objetivos: portaaviones, cruceros, aviones, hangares y las bases en los todos los aeródromos.
Los cazas Mitsubishi de Japón despegan con dirección Hawaii. Fueron dos oleadas mortales contra la flota del Pacífico
Entre los objetivos de Japón también figuraban los aeródromos y las bases aéreas para impedir una réplica inmediata
Las oleadas fueron dramáticas para la Marina de los Estados Unidos. Los
acorazados fueron los más dañados y donde más pérdidas humanas se
lamentaron. El USS Arizona fue totalmente destruido (1.177 muertos); el
USS Oklahoma quedó severamente dañado y nunca más pudo ser reparado (429
muertos); el USS West Virginia fue hundido (106 muertos); el USS
California fue hundido, pero reflotado en 1944 (100 muertos); USS Nevada
fue encallado, volvió a servicio en 1942 (60 muertos). También
sufrieron el ataque de torpedos los cruceros USS Helena (20 muertos) o
el buque escuela USS Utah (58 muertos).
El
hecho, en definitiva, significó un giro abrupto en el desarrollo de la
Segunda Guerra Mundial. A la administración de Roosevelt no le quedó
otra opción que involucrarse por completo en el conflicto bélico, hecho
que inclinó la balanza en favor de los Aliados. Pero para eso faltarían
casi cuatro años más y mucha sangre y lágrimas derramadas.
Cartel
propagandístico del Imperio japonés, golpeando contra la flota
norteamericana del Pacífico. Detrás del samurái flamean las banderas de
la Alemania nazi, de la Italia fascista y de Japón
El Departamento de Defensa de los Estados Unidos realizó un video conmemorativo. El hecho es aún hoy recordado como un ataque "infame"









