Por FERNANDO ÁLVAREZ B.
f.bogaert[@]hoy.com.co/Tomado de Hoy.com.do
En el artículo anterior vimos cómo la educación, la inversión en
investigación y desarrollo y la cultura permitieron que Israel se
convirtiera en la segunda potencia tecnológica mundial a pesar de los
históricos problemas sociales, políticos y económicos. En este, nos
enfocaremos en el cambio de su economía como consecuencia del milagro
económico y en algunos ejemplos de la influencia que ejerce en nuestra
vida diaria.
El nuevo Israel cuenta ahora con una gran solidez macro-económica. Ha
crecido por encima de todos los demás países de Oriente en los últimos
años. En 2009, luego de la crisis mundial, la mayoría de los países del
mundo estaban en aprietos, pero Israel logró un crecimiento del PIB de
un 1.9%. Cuenta con un Producto interno Bruto, a la fecha, de cerca de
296 mil millones de dólares y un PIB per cápita de alrededor de 35,299
dólares. La inversión ronda el 20% y el ahorro el 25% del PIB. Todo esto
cuando el único recurso con que contaba, hace unos años, era el capital
humano.
Israel ha aprovechado la disponibilidad de los nuevos avances para que
estos trabajen a su favor. Los adelantos tecnológicos, la globalización,
la nanotecnología y la inteligencia artificial son algunas de las
herramientas utilizadas para la creación de los startups, que se han
patentizado y vendido por increíbles sumas de dinero. Startup son
empresas que deciden crear algo nuevo y útil y que suponga un cambio en
la forma en que viven las personas en el mundo.
Algunas de las empresas tecnológicas más reconocidas como Ebay, Yahoo,
IBM y Facebook compraron, al menos, una startup israelí que tuvo algún
impacto significativo en nuestras vidas. Muchas de ellas compraron hasta
tres o cuatro empresas. En nuestro día, utilizamos aplicaciones de
origen israelí sin percatarnos de ello.
Por ejemplo, Waze, famosa aplicación que funciona como mapa y GPS que
facilita el tránsito a una gran cantidad de personas en el mundo, fue
creada por una empresa israelí comprada por Google. Waze indica qué ruta
debemos tomar para desviarnos de posibles tapones o, tal vez,
accidentes de tráfico. Los conductores, con esta herramienta, pueden
enviarse mensajes para informar las condiciones del tráfico de la zona
en la que se encuentran.
De igual forma, el dispositivo de almacenamiento USB, que empezó a
vender IBM y Trek Technology en el año 2000, es un invento de la empresa
israelí M-Systems. Este dispositivo, de bajo costo, se ha convertido en
una gran herramienta de continuo uso en nuestros días.
Los drones son vehículos aéreos no tripulados utilizados en un
sinnúmero de actividades civiles y militares. Los usos más comunes son
estos: para fotografía, para entregar objetos a lugares de difícil
acceso, búsqueda de personas perdidas, vigilancia, entre otras. De igual
manera, muchos de los microprocesadores de Intel y algunas de las
últimas impresoras tridimensionales fueron inventados en Israel.
La política de Israel, durante los primeros 40 años de su
independencia, se caracterizó por ser liberal y abierta.
Desafortunadamente, en los últimos 10 años ha habido un enorme
incremento de la derecha y la ultra derecha encabezada por Benjamín
Netanyahu, cerrándose cada día más la visión incluyente establecida
desde la independencia e implementando políticas que están reduciendo la
visión de apertura social y cultural. A pesar de esos cambios políticos
y culturales, Israel continúa su frenético ritmo de innovación
tecnológica.
¿Y a qué se debe ese ritmo? La escasez es la madre de la invención. Los
israelíes han creado una cultura y un sistema económico capaz de
generar cualquier invento. Independientemente de los conflictos
sociales, políticos y económicos a los que se han enfrentado, buscan
permanentemente nuevas formas de desarrollarse, por ello hoy representa
la segunda potencia tecnológica mundial. En lo adelante, Israel seguirá
haciendo grandes aportes al mundo. ¡Estemos atentos! Investigadora asociada: Julissa Lluberes.
