lunes, 12 de enero de 2026

MOTIVOS PARA PERDER ELECCIONES: Mal manejo de la economía, escándalos gubernamentales, delincuencia y violencia extrema y deficiencia caótica de los servicios públicos

Redacción MDJL/DDB/IB
El presidente de la República Dominicana, Luís Abinader Corona, acaba de concluir, adjunto de su gabinete, la primera fase de la planeación estratégica, para conducir su gobierno por metas bien definidas, priorizadas y ejecutables para este año 2026, poniendo énfasis en salud, educación, obras viales, generación de empleos, seguridad ciudadana, transparencia  en las instituciones, manejo de las pérdidas en nuestro sistema eléctrico e impulso de la economía para un Producto Interno Bruto (PIB) de mayor crecimiento.

Lo anterior descrito es una especie de manejo gerencial, de gestión por resultados, con metas claras, supervisión y seguimiento continuo, que es lo que se ha dado a conocer por los voceros de la Presidencia de la República.

Al parecer, los estrategas y asesores que tiene el presidente Abinader le han hecho entender, que para llegar bien al 2028, hay que insistir en realizar una buena gestión presidencial, que la gente la sienta y que reciba sus beneficios reales, para que pueda valorarlo en el tiempo.

Es muy cierto que el clientelismo-populismo muchas veces conlleva a ganar elecciones, cuando se hace faltando pocos meses, y las acciones sociales se hacen llegar a la población, pero teniendo de plataforma una economía sólida, sin escándalos y precedida de una buena gerencia institucional de sus incumbentes.

Abinader, al parecer lo ha entendido. Se buscó asesores internacionales en asuntos de gobierno en todas las áreas y han diseñado una ruta crítica de trabajo, priorizando las ejecuciones del presupuesto nacional, procurando una buena gestión, y que beneficien sus acciones al pueblo.

Deben los dirigentes del Partido Revolucionario Moderno (PRM) y del gabinete presidencial entender de una vez y por todas, que entre muchas variables, hay cuatro que sacan gobiernos: mal manejo de la economía, escándalos gubernamentales, delincuencia y violencia extrema, y deficiencia caótica de los servicios públicos.