Páginas

martes, 3 de febrero de 2026

LA APUESTA DE DANILO tiene sus problemitas. La condición del PLD reduce a cero un acuerdo amplio antes de la primera vuelta

Tomado de Diario Libre/Foto de archivo externo
La decisión de Danilo Medina de fijar que el PLD solo se aliará si encabeza la boleta introduce una variable clara en el tablero opositor: reduce, casi a cero, el margen para un acuerdo amplio antes de la primera vuelta.

La Fuerza del Pueblo, único socio potencial con peso electoral suficiente para alterar el equilibrio, difícilmente aceptará un rol subordinado. El resultado es un escenario fragmentado, con tres fuerzas compitiendo por separado, algo que ya ocurrió en las elecciones pasadas y que terminó beneficiando al oficialismo.

Danilo parece apostar a que la dispersión del voto opositor permita forzar una segunda vuelta, en la que el PLD llegue en mejor posición relativa y la Fuerza del Pueblo quede ante el dilema de apoyar o facilitar la continuidad del PRM.

El problema es que esa aritmética depende de supuestos exigentes: crecimiento sostenido del PLD, estancamiento de la Fuerza del Pueblo y una gestión oficial que no logre ampliar su base. Si alguno falla, la fragmentación no conducirá a una segunda vuelta, sino a una victoria cómoda del oficialismo.

Se observa una lectura optimista del propio peso y una confianza notable en que el tiempo electoral juegue a favor. La pregunta es si el electorado comparte esa lectura.