El gran error de creernos expertos sin ni siquiera parecerlo.
Por Mayobanex De Jesús Laurens.
Dirigente del PLD y persona vinculada al gobierno
Dirigente del PLD y persona vinculada al gobierno
En estos días, antes y despues de la
transición de mando presidencial, hemos visto y escuchado por los
distintos medios de comunicaciones como se externan todo tipo de
opiniones sobre la gestión de Leonel Fernández y su legado al país.
Lógico que hay que respetar la expresión
u opinión escrita de cada intelectual o comunicador social, pero un
exceso preñado de pasión política o ideológica es un exceso en todos los
países del mundo, perdiendo la objetividad en el análisis y dejando
entrever el odio hacia el saliente mandatario.
En entornos de cambios y choques
externos permanentes, con una herencia de déficit fiscal que había que
amortizar y seguir gobernando, el país pudo mantener durante ocho años
un crecimiento sostenido del Producto Interno Bruto, por encima de la
media de América Latina, el Caribe y de muchos países de otras naciones.
La inflación se mantuvo por debajo de
dos digitos, mientras se mantenía la solidez del sistema financiero
nacional, con una disminución oficial de la tasa de desempleo y un
dinamismo de la economía.
La invesión extranjera se mantuvo en
ascenso año tras año, las reservas internacionales netas garantizan la
estabilidad del dólar y las transacciones internacionales de la moneda
extranjera, en tanto que la tasa de la moneda norteamericana reflejó una
estabilidad relativa que no constituyó peligro de espiral
inflacionaria.
Es cierto que la deuda externa creció,
como era de esperarse, pues se hacía necesario financiar proyectos de
desarrollo que eran exigidos por la colectividad y que el presupuesto de
la nación obligaba a ello. Igual situación se dió con las
capitalizaciones al Banco Central y el pago de las deudas con bonos
internos y soberanos, que lógicamente implican más deudas de largo
plazo, pero que la realidad ameritaba que era la alternativa inmediata.
Las cifras oficiales muestran una
disminución de los índices de pobreza en el país y un crecimiento del
empleo, contraviniendo con los análisis de muchos que repiten cifras de
sus mentes y datos traídos por las greñas.
No se puede ocultar el crecimiento del
narcotráfico y la delincuencia, pero la realidad es también que nunca
como antes se había dado un combate tan frontal a estos flagelos, muy a
pesar de un código procesal penal cuyas bondades permiten penas mínimas a
hechos delictivos y el reto de enfrentarse al poder económico del narco
que con su blanqueo todo lo corrompe.
Las libertades públicas estuvieron al
más alto nivel. Se gozó de democracia plena. Se crearon decenas de
reformas estructurales para modernizar el Estado, afianzarlo y crear las
leyes de referencia para garantizar la transparencia en las
administraciones públicas y descentralizadas.
En el aspecto constitucional, muy a
pesar de las críticas al método y la forma de escogencia, la realidad es
que tenemos ya las altas cortes, una nueva Carta Magna y un sistema
judicial más acabado.
El Estado expandió sus ingresos. De 24
mil millones que Leonel Fernández recibió el presupuesto nacional en el
año 1996 lo llevó a más de 400 mil millones de pesos en la actualidad,
permitiendo ese incremento poder cumplir con el vasto programa de obras
ejecutado a nivel nacional, algo sin precedentes en la historia
dominicana.
Las denuncias de actos de corrupción
hechas por medios de comunicaciones estuvieron a la orden del día,
aunque en exceso de protagonismo se presumía sin pruebas acabadas y sin
usar los canales judiciales correspondientes. Esto es materia delicada
que solo los expertos abagados pueden definir su proceder correcto.
Nada ni nadie es perfecto. Todos tenemos
nuestras virtudes y defectos. Dejemos de siempre creernos que somos el
último caramelo del mundo y el que más dominio tenemos de la cosa
pública. Desprendamonos del odio pasional político. Reconozcamos las
cosas positivas, cuestionemos las negativas y aportemos en consecuencia
para mejorar.
Danilo Medina aspira a corregir lo que
se hizo malo en el anterior gobierno. Quiere continuar las cosas que han
estado bien, por ello ha ratificado al gobernador del Banco Central y
otros funcionarios que han realizado muy buena labor. Y aspira a
desarrollar una gestión histórica como nunca se ha hecho en el país.
Lic. Mayobanex De Jesús Laurens
18 de agosto de 2012.
