APORTE SABATINO.
Danilo, el nuevo gobierno y realidad dominicana.
Por Mayobanex De Jesús Laurens.
El 16 de agosto se aproxima, mientras las ansias, la ansiedad y la angustia se apodera de muchos dominicanos, en tanto que la gran mayoría abriga un océano de esperanzas ante el arribo al poder del mandatario electo en las pasadas elecciones del 20 de mayo.
Quien suscribe este artículo ha venido externando la realidad de los ingresos del presupuesto dominicano, su nivel de gasto y las posibilidades de emprender una buena gestión en el actual esquema económico que tenemos por delante.
Los ingresos del Estado se obtienen por la vía de los impuestos. Los extraordinarios vienen por las obtenciones de préstamos, que implican una mayor carga financiera a futuro inmediato, y como consecuencia de donaciones recibidas y ventas de activos de la nación.
En el Estado na hay magia para obtener dinero. La gestión debe de ir encaminada a disminuir gastos supérfluos, priorizar las inversiones de capital y emprender un gobierno gerencial de rostro humano. Para llegar a más acceso a recursos, se debe eficientizar la administración tributaria, eliminar trabas impositivas y lograr vender activos al sector privado nacional y extranjero, que impliquen gran valor de costo.
El actual presupuesto nacional está comprometido con los ministerios, la Junta Central Electoral, los ayuntamientos, las instituciones descentralizadas y autónomas, el Poder Judicial, el Legislativo y demás dependencias del Estado. No hay escapes ni salidas.
Para "hacer lo que nunca se ha hecho", Danilo Medina deberá disminuir gastos innecesarios, priorizar las inversiones de capital, eficientizar el actual esquema tributario, haciéndolo más simple, para que todo el contribuyente pague sin demoras, vendiendo los activos improductivos del Estado, incluyendo terrenos y edificaciones, y accesar a los préstamos cuyo nivel de repago garanticen rentabilidad inmediata de lo que se piensa invertir.
Esa es la realidad a partir del 16 de agosto del presente año.
