España mina su camino
Pau Gasol trata de anotar ante Kirilenko. | Afp/Elmundo.es
Cae ante Rusia y, probablemente, se cruce con EEUU en semis
Dominaba 2-20 a los cinco minutos y 60-69 a cinco del final
Un fallo de Pau desde los tiros libres ajustició al subcampéon olímpico
Luis Fernando López (Enviado especial) | Londres
España no será líder de su grupo, una circunstancia dramática para su futuro en los Juegos Olímpicos. En realidad, más le convendría perder el lunes para caer aún más, a la tercera plaza del grupo, pues sería la única manera de evitar a Estados Unidos hasta la final. Con su derrota, el conjunto de Scariolo cae a la segunda plaza, de momento, que condena al cruce con el Team USA en semifinales, si antes se superan los cuartos de final, claro. Como quedó dicho, sólo una derrota ante Brasil sacaría a España del carril del favorito, aunque complicaría su emparejamiento de cuartos. [Narración y estadísticas]
Se mire como se mira, un camino minado, tras una derrota impensable al principio y poco antes del final. En esos momentos, 'La Roja' era una favorita absoluta. Se extravío, definitivamente, tras un fallo de Pau Gasol desde el tiro libre, el mismo lugar desde se había condenado en la final del Eurobasket, cinco años atrás, en el último cruce contra Rusia. La subcampeona olímpica, doble oro europeo, acaba maldiciéndose. Deprecia su categoría y convierte en anecdótico un comienzo del mejor augurio.
El conjunto de Scariolo, en ese arranque, jugaba contra Rusia y dialogaba con Estados Unidos. Si el 'Team USA' anotó 49 puntos en el primer cuarto ante Nigeria, España sumaba 20 ante los rusos, en poco más de cinco minutos, con una defensa imborrable que dejaba al rival en dos puntos. Un ejercicio de excelencia insostenible durante 40 minutos, pero indicativo de qué finura puede llegar a alcanzar el candidato, envidiable de partida.
Pau Gasol mareaba con los pies más rápidos de cuantos 'gigantes' habitan en el parqué; Marc Gasol imponía su inmensidad física, Llull galopaba para cerrar los contraataques y Rudy cerraba el parcial con uno de esos lanzamientos en los que parece desprenderse de una granada a punto de descomponerse. Así, el vencedor creció hasta 20 puntos; en los primeros 91 segundos ya acumulaba siete.
Espectacular, aunque aún más aterrador resultaba el 'rosco' ruso, que se explica por la muralla que los Gasol suponen bajo el aro, tapón va y viene, y por la actividad que Calderón imponía desde la cabeza de la zona y se prolongaba en las alas, brazos eléctricos de Llull y Rudy. Cinco minutos y 17 segundos memorables, que son un partido aparte.
Desde el infierno renació Rusia, sin urgencia, pero con determinación. Y sin Kirilenko, que sólo produjo dos tiros libres en la primera parte. El renacimiento llegó desde los aleros, Ponkrashov primero y, especialmente, Fridzon. Seguía en racha el hombre que con un triple permitió la victoria de su equipo sobre Brasil. Ante España arrancó con dos triples y, ante un atolondrado Llull, encadenó cuatro canastas dobles (32-38, min. 18) que permitíab soñar con cualquier desenlance. España se cegaba y, aunque Pau prometía en ataque, a la vuelta del descanso, sufría para defender a Khryapa que, abierto, logró tres triples casi consecutivos, coronados por un mate de Mozgov. A 14 minutos del final, 47-47, un marcador que entre los Fridzon y Ponkrashov, dos tipos que parecen supervivientes de la selección soviética, engordaron hasta un 56-51 que comprometía el futuro español. En el partido y en el torneo, pues una derrota prácticamente le apartaba del liderato y podía conducirle a un cruce prematuro con Estados Unidos antes de esa pretendida final.
Vuelve a depender de España alejar lo máximo ese cruce. Si vence el lunes a Brasil, será primera y habrá conseguido un objetivo que exigió pasar el examen de remontar ante Rusia, dominadora al comienzo del primer cuarto y sobrepasada por piezas como Sergio Rodríguez, precioso en la dirección, o Felipe Reyes, el deshollinador, dispuesto a mancharse tanto como fuese necesario. Con cuatro puntos cada uno engordaron un parcial 4-15 que alteraba la dinámica, aunque no rompía el partido.
Debe saber quien rete a Rusia que es una selección que jamás renuncian. Ni ante un 2-20 en los primeros cinco minutos ni ante un 60-69 cuando queda ese mismo tiempo para el final. Ni aunque estén anuladas sus dos principales estrellas. Volvieron a engancharse. No sólo. Falló Rudy Fernández un triple a 40 segundos del final, machacó Mozgov en la siguiente acción y a España le quedaban 18 segundos para evitar la derrota. El ataque buscó a Pau Gasol, frenado en falta. Tiros libres, Gasol y Rusia, tres viejos conocidos, de aquella final del Eurobasket de 2007, cuando España perdió el oro, en buena medida, por la falta de precisión desde el tiro libre de un Pau agotado. Más fresco ahora, falló el primero. Su equipo estaba perdido, 74-75 en el marcador y balón ruso a 5.3 segundos de la conclusión de una mañana negra.
