Director de la DNCD no quiere hablar de los Tucanos
Isabel Leticia Leclerc y Ramón Cruz Benzán
Santo Domingo/Tomado de Listin Diario
Los senadores Rafael Calderón y
Tommy Galán entienden que es necesario que se revele el nombre del
supuesto legislador sobornado junto con un militar, en la aprobación del
préstamo con un banco de Brasil para la compra de ocho aviones Súper
Tucanos en 2008, tras alegar que así la investigación publicada en el
periódico The Wall Street Journal tendría mayor credibilidad.
Mientras la Procuraduría General
de la República afirmó que existe el compromiso formal y expreso de
confidencialidad en la investigación sobre el caso, por lo que en este
momento tienen que contraerse a la más estricta reserva sobre los
detalles del caso.
Señala que existe un proceso de
investigación internacional en el que participa la República Dominicana,
habiendo mediado al respecto, diversos requerimientos de asistencia
recíproca.
En tanto que Calderón, senador
por Azua, dijo que le complace que se haga ese tipo de investigaciones,
pero que deben seguir profundizándose y mencionar a los implicados en el
caso, “y no meter a todo el mundo en el mismo caso”.
“En este Senado de la República dejó de circular el hombre del maletín hace muchor”, explicó Calderón.
De su lado, Galán, senador por
San Cristóbal, aseguró que cuando se aprobó ese préstamo la comisión de
Hacienda del Senado, que presidía, realizó las observaciones
correspondientes al contrato, y que trabajó con transparencia.
Galán reflexionó que si hay una
investigación es importante que se haga y se concluya, “pero no es
posible que frente a los nombres de militares y de personas, cuando se
refiere al Senado, se hable de un senador. Lo correcto es que se hubiese
hablado de un nombre y un apellido, que puede establecer
responsabilidades”.
“Pienso que el colectivo no es
responsable, porque de alguna manera u otra se está comprometiendo a la
institución”, precisó Galán. También que están abiertos a cualquier
investigación. El préstamo fue de US$9 2millones y el presunto soborno
de US$3.4 millones. La información fue publicada el 23 de este mes en el
periódico estadounidense The Wall Street Journal e implica a ocho
empleados de la empresa Embraer de Brasil.