EFE/Tegucigalpa/Tomado de Listin Diario
El Tribunal Supremo de Honduras instauró ayer la reelección
presidencial al ratificar un fallo que inhabilita tres artículos de la
Constitución que la prohibía e inmediatamente el opositor Partido
Liberal calificó la decisión de “atropello a la Constitución” y solicitó
su nulidad.
La Sala de lo Constitucional
convino en ratificar la resolución que da vía libre a la reelección
presidencial, pese a que el magistrado José Elmer Lizado anunció el
jueves que retiraba su firma “del fallo acumulado” y que emitía “voto
disidente”.
La ley señala que “los órganos
jurisdiccionales en el ejercicio de la justicia constitucional no podrán
variar ni modificar sus sentencias después de firmadas”, por lo que el
fallo queda firme, indicaron el secretario de la Sala Constitucional del
Supremo, Carlos Almendares, y el diputado oficialista Tomas Zambrano.
La Sala Constitucional respondió
el miércoles a una petición del exgobernante Rafael Callejas y de 16
diputados, del Partido Nacional (gobernante) y Unificación Democrática,
para dar vía libre a la reelección presidencial en cualquiera de sus
formas.
La resolución fue enviada ayer
mismo al Parlamento de Honduras para que ese poder ordene “hoy (ayer)
mismo” su publicación en el diario La Gaceta, afirmó a los periodistas
Zambrano.
Destacó que el fallo “da vía
libre a la reelección de manera continua” en el país, por lo que el
Parlamento hondureño, integrado por 128 diputados de siete partidos, no
debatirá sobre el tema.
El presidente de Honduras, Juan
Orlando Hernández, dijo este viernes en Miami (EE.UU.) que “respeta” la
decisión la resolución del poder judicial, aunque evitó hablar de la
posibilidad de presentarse para un nuevo mandato.
Destacó que el fallo supone el avance del país como “una democracia” y se “debe respetar”.
La reelección es algo que le
tocará “decidir al pueblo”, aseveró el mandatario hondureño, que se
mostró satisfecho con la gira que realizó esta semana por Estados
Unidos.
“Quiero dejar un estándar alto
de desempeño para quien sea que venga después, el pueblo hondureño lo
mida con ese parámetro”, explicó.
Hernández indicó que “la
reelección es algo que es la regla general en los pueblos del mundo. La
prohibición es la excepción. Honduras tiene que avanzar. Somos una
democracia y el pueblo tiene que decidir si quiere o no a un
expresidente o a alguien que nunca lo ha sido”.
El presidente del conservador
Partido Liberal, Mauricio Villeda, por su parte, considera que la
resolución “es un atropello a la Constitución” y dirigentes de esa
institución presentaron este viernes ante el Supremo una solicitud de
nulidad del fallo.
“Jamás se debió admitir los
recursos (presentados por Callejas y diputados) y tampoco conocer el
fondo de los mismos”, subrayó el presidente del Partido Liberal, la
segunda fuerza de oposición en el Parlamento.
La Constitución de Honduras, que
data de 1982, hasta ahora no permitía la reelección bajo ninguna
modalidad, pero el tema fue revivido en los últimos meses por los
expresidentes Manuel Zelaya, derrocado en junio de 2009, y Rafael
Callejas, del Partido Nacional, quienes tienen ahora abierto el camino
para volver al poder.
Callejas, quien gobernó del 27
de enero de 1990 al 27 de enero de 1994, ha dicho que desea volver a ser
presidente y el jueves convocó a su Movimiento Rafael Callejas
(MONARCA), con el que ganó en noviembre de 1989, para buscar el regreso
al poder.
Zelaya indicó este viernes en un
comunicado que la decisión del Supremo fue aprobada de “forma ilegal y
arbitraria”, porque “anula la aplicación de los artículos pétreos (como
se denominan a los considerados inamovibles) que prohíben la
reelección”.
Para el analista político Raúl
Pineda, Hernández es “la única persona con posibilidades reales para
acceder” a un nuevo periodo de cuatro años.
“Ninguno de los que ha sido
presidente (en Honduras) tiene las probabilidades de acceder al poder
como las tiene el actual gobernante”, subrayó el analista en
declaraciones a Efe.
Pineda alertó que el fallo
causará una “polarización política” en Honduras y recomendó a los
distintos actores políticos iniciar “un dialogo”.