Por Fernando Peña/Tomado de http://frontera25.com
Foto de archivo externa
Republica
Dominicana vive una situación especial en termino político, el
fetichismo político se ha desvanecido, aquí lo que cuenta son las
alianzas, la unidad, la concertación de propósitos, las lealtades
políticas andan de vacaciones.
Quien
más aglutine partidos y organizaciones que muevan masas, que atrapen
con su encanto clientelar y soluciones inmediatas se llevara el triunfo
electoral.
Hablemos sin medias tintas…
El
PPH o “convergencia” o ASD -PRM se le hará difícil articular un
proyecto ganador, la gente lo que dice en la calle es que Hipólito Mejía
es el que manda y decide en ese proyecto, que ahora lleva a un hombre
solo conocido en Santo Domingo y que su mayor presencia es en los
medios, a nivel mediático.
Andan
en una guagua, con un “pícher” boceando que se monten y recogiendo
todo, solo que es un montarse y desmontarse, que de ninguna manera da
una proyección política nacional, su propuesta es destruir al PRD-Miguel
Vargas e intentar bajar de popularidad a Danilo y su gobierno.
Vano
esfuerzo, usted camina los barrios, municipios, provincias y parajes y
se encuentra con una actitud poco común, después de casi cuatro años de
gobierno, Danilo es aclamado y el pueblo lo pide como candidato
presidencial.
En
el más reciente sondeo Danilo Medina, está sobre un 60 por ciento de
aceptación, puntea como el candidato triunfal ganando todas las
intenciones de voto.
Luis
Abinader PPH_PRM sigue siendo un perfecto desconocido para casi la
mitad del país, por lo que nadie discute que Danilo es el candidatos
favoritos para 2016.
¿Qué
explicación puede tener que Danilo Media después de casi cuatro años de
gobierno, esté desde ya punteando en las encuestas para su
respotulacion?
La
primera explicación es su carisma. Danilo proyecta una imagen fresca y
diferente. No se ha posicionado como un líder, un presidente distante
que orienta al pueblo, sino como un amigo cercano en quien se puede
confiar.
El
país dominicano ve a Danilo Medina más allá de las oportunidades que
ofrece a la gente y a los diferentes sectores de arriba y de abajo, ve
en él, pluralismo, su actitud de bien común, de acercamiento al pueblo, y
no es un conceptos abstracto, es que la totalidad de los dominicanos lo
ven y lo viven, y están de acuerdo con esa forma de ser y de gobernar.
Más
allá de su carisma, que no es más que una relación emocional con la
gente, su credibilidad está en su gestión como presidente. Y esa es su
gran fortaleza.
Ese
reconocimiento del pueblo, esa condición le ha abierto las puertas, le
ha llenado de popularidad en el todo el país, le da seriedad en el
manejo de la gestión pública y brinda la confianza de que sabe coger las
riendas en temas tan sensibles como educación, salud y el buen manejo
las finanzas públicas.
En
cambio la propuesta de Hipólito-PPH-PRM se le observa salida y en medio
de enfrentamientos sin matices, de odio y resentimientos, que solo
buscan atajar a los candidatos del PRD, y atacar, denunciar al PLD, todo
ello vislumbra el pulso electoral donde habrá una gran coalición
compuesta por el PLD-PRD-PRSC y 17 partidos reconocidos en la JCE, y de
otro lado un PPH-PRM con algunos intelectuales haciendo bulla y grupos
de izquierda a su alrededor que viven de sueños y no de realidades y que
no mueven masas ni gente.
Sera
un choque fuerte de un tren cargado de pueblo, y una guagua que aunque
va a toda velocidad, piden a grito sus integrantes desmontarse para ir
por el camino seguro del tren que conduce Danilo Medina.
Pobre Abinader, el PPH-PRM lo lleva bajo el encanto que se esfuma rápido, y el espanto de una derrota segura…
El autor es periodista
