Yanessi Espinal/Tomado de El Caribe
La
resistencia que ha exhibido Guillermo Moreno de aliarse a los partidos
tradicionales aleja la idea de unificar la oposición planteada por Luis
Abinader y por el contrario beneficia al PLD porque la dispersión del
voto de todos sus adversarios lo fortalece.
La salida de Guillermo Moreno
como candidato presidencial de Alianza País y su determinación de no
pactar con los partidos tradicionales, fragmenta la oposición y rompe la
posibilidad de conformar un frente opositor para enfrentar al Partido
de la Liberación Dominicana (PLD) y su amplia alianza que sobrepasa los
17 partidos.
La
primera estocada que recibió la idea de conformar “un gran frente
opositor” encabezado por el Partido Revolucionario Moderno (PRM) y Luis
Abinader, fue la alianza del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) con
el PLD, lo que castró la posibilidad de unificar a los perredeístas y
dejó a Abinader sin la casilla uno de la boleta.
Es
la tercera vez que Moreno será candidato presidencial, pues fue
nominado en el 2012 por Alianza País y en el 2008 por el Movimiento
Unidad y Cambio (Miuca), actualmente Frente Amplio.
La
salida de Moreno define más el panorama político, ya que además del PRM
y sus aliados, llevarán candidatos independientes Alianza País y la
Fuerza Nacional Progresista. Alianza País fue reconocido recientemente
por la Junta Central Electoral (JCE) luego de perderla personería
jurídica en el 2012 por no alcanzar el 2% de los votos válidos.
El
panorama electoral para el nivel presidencial será mucho más claro
cuando el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) defina a quién se
aliará para los próximos comicios, que se espera sea con el PLD, con
cuyo partido está en conversación para un acuerdo electoral.
Abinader,
que participa por primera vez como candidato presidencial, cuenta con
el respaldo de la denominada Convergencia por un Mejor País, que agrupa
varias entidades sociales y de la sociedad civil, además de los partidos
Humanista Dominicano (PHD) y el Frente Amplio. También recibió el apoyo
de Dominicanos por el Cambio y Eduardo Estrella, mientras se espera la
integración de Max Puig y su partido Alianza por la Democracia (APD).
El
PLD llevaría como aliados a unos 18 partidos a través del denominado
Bloque Progresista. Los nuevos aliados del partido oficial serían el
Partido Revolucionario Independiente (PRI) y el Partido Nacional
Voluntad Ciudadana (PNVC). El PLD ya firmó una alianza con el partido
Movimiento Democrático Alternativo (Moda), que tiene el puesto cuatro de
la boleta.
Los extremos se quedan solos en la contienda
Los
partidos que mantienen discursos extremos como la FNP, y de derecha,
como ocurre con el progresista Alianza País, que arremete contra todo lo
que huela a partidos tradicionales, no han logrado el respaldo de otras
organizaciones con reconocimiento.
