Santo Domingo/Tomado de Listin Diario
Dos
personas murieron ayer a causa de heridas de bala, en dos intentos de
atracos contra un cabo de la Policía y a un teniente retirado de la
Armada, quienes resistieron la acción en los sectores Gualey, del
Distrito Nacional y el municipio Los Alcarrizos, Santo Domingo,
respectivamente.
Un
informe policial identifica a uno de los occisos como Brailin Rafael
Matos Sosa, de 19 años, quien vivía en la calle 25-A número 2, del
barrio de Gualey, y un hombre hasta el momento no identificado debido a
que no portaba ningún documento personal.
La
Policía informó que Matos Sosa falleció la madrugada de ayer en el
hospital Doctor Francisco Moscoso Puello a causa de herida de bala en la
región glútea izquierda, con salida en el costado de ese mismo lado.
Presentaba además, laceraciones diversas.
En
tanto que el desconocido murió en la calle México en el Barrio de
Lebrón, en Los Alcarrizos, a causa de una herida de bala en el lado
izquierdo de la cara.
El
informe explica que Matos Sosa murió a manos del cabo de la Policía,
Nazario Junior Peña Cueto, cuando el agente fue interceptado en la calle
Proyecto 17 de Gualey, por dos hombres que se desplazaban en la
motocicleta Jincheng, negra AX-100.
El
cabo relató que Matos Sosa se desmontó de la motocicleta con una
pistola plástica de juguete y mientras lo encañonaba le dijo que
entregara todo lo que llevaba que se trataba de un atraco.
Agregó
que en esa circunstancia sacó su arma de reglamento y disparó al aire
para ahuyentar a los asaltantes, pero que Matos Sosa le fue encima por
lo que se vio obligado a dispararle tras lo cual apresó a su acompañante
quien resultó ser el raso del Ejército, José Ismael Sánchez Ciprián,
quien está detenido.
Mientras
que el desconocido fue ultimado por Alfonso Lebrón Florentino, teniente
retirado de la Armada, quien se dirigía a su trabajo a las 5:25 de la
madrugada.
Lebrón
Florentino relató que fue interceptado por tres hombres, uno de los
cuales lo encañonó con un revólver Ranger, calibre 38, especial, cañón
corto, mientras le manifestaba que entregara todo lo que llevaba que se
trataba de un atraco.
Agregó
que el asaltante trató de dispararle, pero que el revólver se
encasquilló, lo que aprovechó para irle encima y quitarle el arma, por
lo que el desconocido trató de sacar una pistola que llevaba en la
cintura.
Explicó
que se vio en la obligación de dispararle a la cara causándole la
muerte, mientras los dos hombres que lo acompañaban escapaban del lugar.
En
el lugar del hecho la Policía halló una pistola Hi-Poïnt, calibre nueve
milímetros, serie P1256856, con su cargador y cinco cápsulas, mientras
Lebrón Florentino entregó el revólver que le quitó al asaltante.
