Por Víctor Mateo
Si
algo hay que tener claro en política, es que una vez pasan las
elecciones, las emociones del proceso electoral disminuyen rápidamente.
Sin
embargo, después del quince de mayo del presente año, no se sabe como
quedarán las cosas, pues quien se hace llamar el principal “opositor” ha
asumido actitudes peligrosas y las piedras que lanza podrían hacer de
él un cadáver político en plena pubertad.
Para
nadie es un secreto que el Partido Revolucionario Moderno (PRM) y su
candidato, le han declarado la “guerra” al Gobierno central, no al
Partido de la Liberación Dominicana (PLD) como organización política.
El
candidato representante de la “oposición”, ya sustituyó las diversas
comisiones de apoyo de su partido, para él mismo acusar al Estado en su
conjunto. Ya nadie habla desde lo económico, ni de lo agropecuario, ni
de lo eléctrico. El hombre ha sustituido a todo el mundo en sus
funciones.
Primero
fue Leonel, ahora es Danilo. A principios del actual mandato, como una
forma de desmeritar los grandes avances que se alcanzaron en los ocho
años consecutivos de gobierno del doctor Leonel Fernández, le lanzaron
piedras y peñones, puesto que el ex presidente salía con un setenta por
ciento de valoración, lo que lo proyectaba como el candidato para el dos
mil dieciséis. Aunque la coyuntura varió, que nadie dude de la
potencialidad y fortaleza.
A
pesar de la locura que se desató en contra del Presidente del PLD,
muchos funcionarios que desde el 16 de agosto de 1996 ocupan funciones,
fueron cómplices de la campaña sucia en contra de Fernández. El
resultado, todos los sabemos.
Ya
no es Leonel el blanco, ahora es Danilo. Eso se veía venir, pues el
objetivo nunca fue la Fundación Global Democracia y Desarrollo
(FUNGLODE), sino otro. Leonel mientras tanto llegaba el tiempo de acabar
con Danilo.
¿Y
después qué? Luego del triunfo arrollador del licenciado Danilo Medina,
el próximo 15 de mayo, el PRM se desboronará en mil pedazos, de hecho,
ya empezó. Connotados dirigentes están regresando al Partido
Revolucionario Dominicano (PRD), porque no se sienten contestes con los
fines que persigue "moderno".
En
fin, si el candidato representante de la “oposición” no se comporta
como un verdadero aspirante a la Presidencia, de nada valdrá su
juventud, ni su “visión”, porque quienes lo apoyan hoy, lo adversarán de
manera feroz a partir del quince de mayo. Que se prepare, porque lo
peor está por venir.
