sábado, 20 de febrero de 2016

ORLANDO DICE... Medina adelanta pasos

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Orlando Gil
orlandogil@claro.net.do
@orlandogildice/Tomado de Listin Diario
PÁGINA EN BLANCO.- Joaquín Balaguer fue empleado público toda la vida, un burócrata consumado, pero el resto del tiempo lo dedicó a escribir y produjo obras de importancia. Sin embargo, dejó una página en blanco. 


 Danilo Medina, político de pies a cabeza, el único armador que no conoce astillero y cuyo barco dice la competencia que zozobra. Y aunque lo suyo nunca fueron las letras, ahora dice que también tiene una página en blanco. La de Balaguer era de horror y de sangre, y a pesar de encomendar a una persona llenarla después de su muerte, el secreto sigue siendo un misterio que nunca se develará. La de Medina, por el contrario, trata de una situación política más clara que el agua, pero que el mandatario entiende debe explicar. Lo que se lleva escrito sobre ese particular, episodio no se corresponde con la verdad, puesto que si lo fuera, nada de página en blanco, y tampoco llena. Sin dudas que algo remuerde la conciencia del jefe de Estado, y piensa como Pedro Infante que hay que dejar que murmuren y que el agua se aclarará sola al paso de la corriente. En su momento, y posiblemente cuando ya no interese, con su revelación evitará que la historia o la interpretación de otros dañe su legado. Los historiadores, por lo tanto, deberán cuidarse de la prisa...

¿BILLETERO O APOSTADOR?.- El presidente Danilo Medina adelanta pasos cuando recuerda que llegó a tener aceptación en las encuestas por el orden del ochenta por ciento. Una verdad innegable. Aunque debe decirse que el billetero insistía porque era obvio que al apostador le gustaba el número. ¿Se hace necesaria su explicación? Parece que sí, pero no por la reelección, sino porque se había cerrado a cal y canto a la posibilidad de otro mandato, y al abrirse puso en riesgo la unidad y estabilidad de su partido, puesto que de por medio estaban las aspiraciones de Leonel Fernández, quien se había nominado a sí mismo desde antes de terminar su segundo período corrido. En su página en blanco de seguro que figurará Fernández, aunque no se sepa si en papel de malo o de víctima. Aunque se conoce su discurso y la reacción de su gente, al ex jefe de Estado llenar su página con tiempo o prepararse para defenderse, pues todavía no hay guerra entre tribus, pero sí suenan los tambores que la anteceden. La disputa ya no será de tendencias, ni de candidaturas, sino de lugar en la historia...

CON MÁS DE SESENTA.- El Presidente candidato se dice confiado, y luce confiado, y puso en conocimiento del auditorio de su partido la razón. Anda con una encuesta que carga en el bolsillo chiquito del pantalón que da más de un sesenta por ciento a su favor. No se conoce la firma, ni la ficha técnica, e incluso sobrepasa las mediciones de su ministro administrativo José Ramón Peralta. Ese sondeo, o ese resultado, tiene que ser el último de los últimos. El arqueo que estaba previsto después del acto de proclamación, o de reponerse del mal trance de la Gallup-Hoy. Fuera bueno que diera los detalles, pues deben explicarse las subidas como las caídas, y si bien es verdad que solo baja lo que está alto, la contaminación y la confusión de las encuestas tiene a la gente con el credo en la boca. La oposición se entretiene montando columpio de una manera muy divertida y favorable: Medina baja y Abinader sube, pues por ahora no se trata de ganar, sino de provocar una segunda vuelta. En ese giro y de conjunto se lo llevan entre las patasÖ

ASESOR DE ASESORES.- La campaña, no hay dudas, era cosa del Palacio Nacional, como lo fue la reelección. Ahora, y después del acto del pasado jueves, será cosa del partido. La conformación de los equipos de trabajo, que era una tarea pendiente, aclara lo que hasta ahora estuvo oscuro. Aunque hay aspectos que serán de la incumbencia personal del candidato, que este manejara de manera íntima, y que habrá que adivinar, suponer, pero nunca conocer en detalles. El Leonel Fernández asesor, por ejemplo. Un asesor no participa de modo directo en la campaña, y mucho menos dirige frente, como se había adelantado. Aunque sí acceso directo y rápido al candidato. Algunos de los asuntos que se plantearon en El Acuerdo de los 15 Puntos quedarán en el recuerdo, como lo que pudo haber sido y no fue. Al pasar el tiempo, y debido a la circunstancia, será tinta derramada cerca del tintero. El blindaje de la Constitución, por poner un caso. Pero si Fernández no apareciera con la frecuencia prevista o debida, sí sus colaboradores. Le sacarán punta a que sea asesor y no jefe de una de las columnas de campaña, pero si se observa bien, variaron el diseño...