Estuve
haciendo un sondeo de las entidades privadas existentes en Barahona que
pudieran llevar registros contables por la regla, basados en Normas
Internacionales de Información Financiera (NIIF) adaptadas a las Pymes,
resultado que prácticamente el cien por ciento carece de registros
adecuados y actualizados.
Por
igual, el sondeo lo basé también en preguntar cuáles entidades estarían
presentando sus registros fiscales de la forma correcta, reportando
todas sus operaciones financieras a la Dirección General de Impuestos
Internos (DGII), y resulta que de una u otra manera una gran cantidad
tiene asesores, pero muchas no presentan todas las transacciones
comerciales al fisco.
La
situación es, según las respuestas que obtuvimos, que los empresarios y
comerciantes de Barahona siguen viendo la organización contable como
una forma de gasto y no como una inversión que contribuirá a mayores
niveles de rentabilidad y fiabilidad en sus entidades.
Lo
mismo, ven al fisco como una institución estatal a la que no se le
pueden presentar todas las operaciones contables de sus entidades,
primero como forma de evadir impuestos, pero además para mantener un
secreto sobre sus transacciones reales.
Los
empresarios y comerciantes de Barahona depositan ante los bancos
locales los ingresos de sus operaciones diarias, y cuando desean algún
préstamo o línea de crédito, a la entidad bancaria a la cual le
solicitan le presentan estados financieros reales, con todos sus activos
y operaciones financieras, pero muchos de ellos no hacen lo mismo con
la DGII.
Si
los empresarios y comerciantes de Barahona pudieran entender los altos
beneficios que podrían derivarse de llevar unas contabilidades
debidamente organizadas, automatizadas, por la regla, con un equipo de
contadores y auxiliares, y un sistema de control interno operativo, se
darían cuenta del tiempo y recursos que han perdido por no asumir esa
actitud.
Lo
mismo digo de sus operaciones fiscales y el manejo con sus
declaraciones juradas “que faltan a la verdad”, desconociendo que tarde o
tempano la DGII determina las operaciones no registradas, vienen las
rectificativas con los cargos y moras en el tiempo y “el tablazo” luego
es muy grande y lamentables, llevándolos a la ruina económica.
Empresarios,
comerciantes, micro, pequeños, medianos y grandes, es hora ya de asumir
un cambio de actitud y entender que la buena organización contable y el
registro de sus operaciones, para sus propietarios, accionistas,
acreedores y el fisco, debe hacerse por la regla, por la ley, expresando
en los estados financieros la verdad de sus operaciones financieras.
Dejar ya el enanismo comercial y empresarial…

