Por Luis Carlos Vargas.
Faltando
pocos días para cumplirse el plazo constitucional de 3 meses, en donde
las nuevas autoridades locales “electas” deberán asumir sus funciones
por un periodo de 4 años y bajo la realidad inexorable de pobres
expectativas respecto al desenvolvimiento de las mismas; en un escenario
político matizado por la incertidumbre respecto a los nuevos cambios
que la población espera que se efectué en el tren gubernamental, no
queda duda que las esperanzas del pueblo dominicano y en particular de
los barahoneros están cifradas en la necesaria y acertada transformación
institucional que el presidente Danilo Medina pueda impulsar.
Barahona que debate las principales posiciones en el ranking nacional
de las provincias más olvidadas, más pobres y más abandonadas desde el
punto de vista de la inversión pública y por ende de la voluntad
política de los recientes gobiernos; se plantea un nuevo reto al exhibir
autoridades recicladas que bajo puntuales excepciones exhiben muy pocas
y en algunos casos ningún aporte al desarrollo sostenible de la
provincia y de los municipios que la componen.
Pero la intención de estas ideas no es enfocar el futuro con pesimismo o
con una percepción casi vacía de la copa con agua. Es innegable que
Barahona necesita hoy más que nunca el compromiso de sus autoridades y
el empoderamiento de sus habitantes para vigilar y exigir el
cumplimiento de por lo menos las funciones básicas para las cuales se
eligen a cada uno de las autoridades electas. Por esta razón debemos
exhortar a nuestros representantes a que tomen en sus manos el
protagonismo y al igual que otras regiones del país se atrevan a llenar
de orgullo a ese pueblo que los eligió, no bajo la premisa de dádivas y
soluciones particulares a problemas sociales, si no, bajo el compromiso
moral de aportar un granito de arena en el desarrollo político, social y
económico de nuestra querida provincia.
Es en ese sentido que debemos crear plataformas sociales que colaboren
con la superación de los grandes retos que todos tenemos como pueblo,
retos que superaremos si asumimos la responsabilidad individual de
colaborar.
