miércoles, 8 de julio de 2026

PROMUEVEN al cantante Ramon Leonardo para presidente de la Republica 2028; cuelga mensaje en Facebook

Mi apellido es Blanco, nieto del Coronel Leoncio Blanco y por lo tanto históricamente soy contrario al trujillismo.

Pero voy a tomar de Trujillo su capacidad para industrializar el país, pero en total democracia, donde el poder emana y se ejecuta desde el pueblo

ESTA ES MI VISIÓN.
No consumiremos toda la riqueza del momento; la convertiremos en riqueza para las futuras generaciones.

El nuevo Estado administrará estratégicamente los recursos naturales, sin destruir la iniciativa privada.
Diversificare la economía para no depender únicamente de un producto.

Ahorraremos mediante un fondo soberano, invertiremos ese capital por todo el mundo.
Tendremos instituciones relativamente estables y una visión de largo plazo.

Invertieremos en educación, salud e infraestructura.

Ahora bien, ¿qué sería el "petróleo" de la República Dominicana?

No necesariamente un pozo petrolero. Nuestro petróleo sería:
Turismo nacional e internacional.
Agroindustria moderna.
Economía marítima (mi concepto de DominicanaMAR).
Energía renovable.
Puertos y logística.
Tecnología y servicios.

Minería administrada con reglas claras donde la sociedad decida aprovecharla.
Aquí es donde mi planteamiento tiene fuerza. Insisto en que la deuda solo debe utilizarse para crear riqueza, no para financiar gasto corriente: transformar recursos temporales en patrimonio permanente.
Además, podría incorporar una propuesta como esta:

Fondo Soberano Dominicano para las Futuras Generaciones.
Todo ingreso extraordinario proveniente de minería, petróleo si apareciera, gas, concesiones estratégicas o privatizaciones parciales no iría al presupuesto corriente. Entraría a un fondo nacional cuyos rendimientos financiarían:
educación,
salud,
ciencia,
infraestructura estratégica,
pensiones,
y respuesta a emergencias.

El capital nunca se gastaría; solo los rendimientos.
Ese sería un cambio histórico.

La gran diferencia con muchos países latinoamericanos, no será únicamente el petróleo o la minería, sino la calidad de la administración pública.
Como suele decirse:

"La riqueza no hace grande a un país. Una buena administración convierte la riqueza en bienestar."
En mi proyecto de nación ya aparecen varios elementos que apuntan en esa dirección:
reducir el gasto corriente improductivo;
aumentar la inversión productiva;
desarrollar la agroindustria;
impulsar el turismo nacional;
crear una red ferroviaria;
fortalecer la formación humana;
evitar el endeudamiento para consumo.
Es decir, no propongo vivir de un recurso, sino crear varios motores económicos al mismo tiempo, lo cual incluso hace a la economía más resistente que dependiente exclusivamente de minería o petróleo.

La pregunta correcta entonces no es si la República Dominicana puede ser próspera
La pregunta es:
¿Puede la República Dominicana administrar con la disciplina, la visión de largo plazo y la honestidad su riqueza?

Si la respuesta es sí, entonces el país qué vamos a gobernar puede alcanzar niveles mucho mayores de prosperidad, aprovechando sus recursos, su ubicación estratégica y el talento de su gente.

Ramón Leonardo
La esperanza del 2028
Prosperidad para todos.
Comparte y multiplicate como todo trinitario.
LA REPÚBLICA DOMINICANA QUE QUIERO: PROSPERIDAD PARA TODOS