sábado, 3 de marzo de 2012

ORLANDO DICE! Discurso del 27 y la consigna de Leonel “Memoria contra Olvido”


ORLANDO DICE…
Discurso del 27 y la consigna de Leonel “Memoria contra Olvido”

Orlando Gil
orlandogil@codetel.net.do/tomado de Listin Diario

UNA Y OTRA.- Quienes no entendieron el discurso del presidente Leonel Fernández ante la reunión conjunta de las cámaras legislativas, el pasado lunes, tampoco advirtieron porqué el gobierno favoreció, según denuncia, que la convención del PRD la ganara Hipólito Mejía y no Miguel Vargas.

Una cosa anda de la mano con la otra, o no se puede comprender una si no se tiene clara la otra. Todo tiene que ver con los dos últimos años de la administración de Mejía, que para el actual mandatario es filón más productivo, políticamente hablando. Lo demostró en el 2004, y también en el 2008, y, al parecer, cree que da más y que Danilo Medina podría aprovecharlo. Por lo menos le sirvió la mesa con la que supone vajilla de lujo de su gestión de doce años. Si le hacen afrenta con el continuismo, y no con el cambio seguro, tiene menudo para devolver, aun cuando sea dinero ajeno o prestado. Ahora, lo que sí resulta difícil de entender es cómo esos dos años de crisis económica todavía dejan beneficio político al oponente. Cómo el PRD no ha podido quitarse esa mugre…

MEMORIA.- Quienes no entendieron la rendición de cuentas del presidente Leonel Fernández, el pasado lunes, olvidan pronto. Los acontecimientos les pasan por el lado y ellos ni se enteran, y cuando dan la vuelta y se van por el frente, tampoco. Todo el mundo debiera recordar que el jefe del Estado coqueteó con la posibilidad de un cuarto período, o un tercero de seguido, y que el país se mantuvo en expectación por meses, para no exagerar y decir que por años. Esa campaña estuvo tan elaborada que hasta tuvo su consigna: Memoria contra Olvido. El presidente Fernández, al disponerse a buscar otro mandato, tenía en mente a Hipólito Mejía y no a Miguel Vargas, con quien había consensuado una reforma constitucional que creaba nuevas oportunidades al propio Mejía. De no haberse dado ese raro entendimiento, Mejía hubiera seguido fuera de competencia. De manera que la situación de ahora es clara. Si el mandatario anda en campaña, como anda, nadie puede esperar que lo haga a la manera de Danilo Medina. Tiene su estilo, muy exitoso por cierto, y su discurso, casi un exorcismo: Memoria contra Olvido…

LOS FOROS.- Dice el refrán que “nunca es tarde si la dicha es buena”, y el gobierno, cuando le conviene, acepta crítica y acoge señalamiento. Todas las voces que se levantaron contra el discurso del pasado lunes coincidieron en un punto. No hubo verdadera rendición de cuentas, sino un ejercicio de narcisismo político o de autocomplacencia personal con que, al parecer de algunos, se violó la Constitución. Estos sectores no podrán quejarse. Querían 2011, y les van a dar 2011 hasta la saciedad. Se tienen dispuestos foros o comparecencias para que los ministros con su propia voz den a conocer sus ejecutorias durante el pasado año, llenando de ese modo el vacío dejado por el jefe del Estado. Ese espectáculo no era necesario, pues el propio presidente Fernández depositó las memorias de las diferentes dependencias del gobierno, y con las diligencias de los medios de prensa, la falta pudo corregirse. Como en la ocasión no se hizo a conciencia, o no se reseñaron todas las áreas del gobierno, este va a hacer la tarea. De seguro que con mayor suficiencia…

EL 2016.- La intención, sin embargo, es otra. Es levantar la consigna Memoria contra Olvido, un poco disimulada. Es ofrecer en detalles las realizaciones, pero no de un año, sino de ocho, y quién sabe si de doce. Cada ministro buscará su ventaja. Si las dos horas y dieciséis minutos del lunes no fueron suficientes, las dos horas de los martes y las otras dos de los jueves, y así por semanas, serán para hartarse. No hay dudas de que el propio pueblo la asociará con las telenovelas, y llamará de ese modo las comparecencias de los altos cargos del gobierno. No obstante, hay que recordar que el espectáculo no es nuevo. Que se había llevado a cabo antes, pero a la inversa. Que en vez de rendir cuentas de una gestión propia, se hizo de una ajena. El Joaquín Balaguer entrante del 1986 hizo que los nuevos incumbentes dieran a conocer a la población lo que habían encontrado de la administración anterior, la de Salvador Jorge Blanco. Esas “telenovelas” tuvieron un efecto político terrible de odio contra las autoridades del pasado inmediato. Ahora se buscaría lo contrario: El reconocimiento… P