martes, 18 de junio de 2013

ANTE UNA CRUDA REALIDAD! Quién se ha robado mi queso en Haití? La moraleja del actual conflicto

Quién se ha robado mi queso en Haití, la moraleja?
Por Mayobanex De Jesús Laurens

Quién se ha robado mi queso, es la famosa obra de Spencer Johnson, que ha sido traducida a los principales idiomas del mundo, de cuyo argumento se aplica a todo en la vida, sirviendo el mismo para comparar con las vicisitudes que se nos presentan a diario.

La historia cuenta la búsqueda de dos ratoncitos y dos personitas que llegan a un depósito de queso en un laberinto, al cual acuden a diario para llenarse a sus anchas, sin pensar nunca que un día se acabaría. Cuando se produce esa realidad las personitas se echan a morirse al ver que ha desaparecido la mina de queso, mientras que los ratoncitos asumen el reto de no haber queso y afrontan los cambios con estrategias de cara al futuro. Uno de ellos se adelanta a los cambios.

En Haití alguien se ha llevado el depósito de queso de la República Dominicana, cerrando el canal vial de entrada y salida a la producción de huevos y carnes de pollo, ante una supuesta inforromación que ellos han vertido, asegurando que en nuestro país hay brote de Gripe Aviar.

Los comerciantes dominicanos productores y exportadores de los huevos y carnes han reaccionado, conminando al gobierno de Danilo Medina a que tome medidas inmediatas ante la situación presentada, obligandonos a mendigar ante un vecino que carece de todo, pero ahora somos nosostros los que dependemos de ellos.

Los dominicanos iban a diario a la mina de queso, se llenaban, pero nunca se prepararon para los cambios del futuro. Ahora gritan como las personitas del cuento, en vez de asumir la posición de los ratoncitos, preparándose para explorar nuevos mercados, armar extrategias de una producción organziada y extrapolar el mercado local.

Afuera siempre habrá queso. Simplemente debemos prepararnos para salir a buscarlo. para ello debemos primero prepararnos, armar als estrategias, asumir los retos del futuro con nuevas tecnologías, canalizar más y mejores oportunidades.

La moraleja aplica ampliamente también al gobierno dominicano, que ha visto el problema histórico con indiferencia y ahora toca actuar con premura a las actuales autoridades.