Redacción Diario Digital Barahona.
En claro desconocimiento a los fundamentos de los principios económicos, el chavismo que encabeza el actual presidente Nicolás Maduro ha condicionado la dinámica del funcionamiento de los mercados a simples decretos y bravuconerías, con un oculto populismo y un aberrante paternalismo que provoca estampida de las inversiones y empeora la crísis en Venezuela.
Pretender bajar la tasa del dólar con medidas proteccionistas y de fuerza es un grave error, pues la depreciación de la meneda de curso legal se origina por las bajas en las inversiones y las disminuciones de las exportaciones de bienes generadores de divisas.
Ahora, ante la espiral inflacionaria que se ha producido, de forma lógica cuando sube la tasa del dólar, se pretende disminuir los precios a decretazos y medidas de fuerzas contra empresarios y comerciantes, sin valorar los costos de producción y operativos que implican mantener una empresa en marcha.
Los precios suben o bajan por ley de oferta y demanda. A mayor oferta de bienes y menor demanda de la población, se logra de forma automática una disminución de precios, donde impera la libre competencia. El incremento de los precios se da por efecto contrario.
Las medidas de Maduro son altamente populistas y por ahora bien aplaudidas por la población que les apoyó, y posiblemente por quienes le votaron en contra, pues si implican beneficios inmediatos a los bolsillos, con eso nadie compite.
En un futuro no muy lejano podríamos estar viendo a Venezuela en una crisis de proporciones, en donde el chavismo dominante podría ser el detonante de situaciones incontrolables.
