De película
Por: Luis Terrero Terrero.
A veces se habla de cosas imposibles, como por ejemplo: trazar un círculo cuadrado. Contar las arenas del mar. Contar las estrellas. Saber por dónde le entra el agua al coco. En fin hay infinidades de cosas que resultan imposibles de hacer o descifrar, pero así como suceden este tipo de cosas, que son imposibles, a veces pienso que todas si pueden ser posible al menos en este país, puede aparecer en algún momento alguien que pueda saber y hacer todas estas cosas, es que cada día uno se asombra con los acontecimientos de nuestra República Dominicana.
A veces se habla de cosas imposibles, como por ejemplo: trazar un círculo cuadrado. Contar las arenas del mar. Contar las estrellas. Saber por dónde le entra el agua al coco. En fin hay infinidades de cosas que resultan imposibles de hacer o descifrar, pero así como suceden este tipo de cosas, que son imposibles, a veces pienso que todas si pueden ser posible al menos en este país, puede aparecer en algún momento alguien que pueda saber y hacer todas estas cosas, es que cada día uno se asombra con los acontecimientos de nuestra República Dominicana.
Unas
papeletas de RD$2,000.00, modelo 2013 o sea de este año, que por arte
de magia las ponen a circular en el país, pero lo extraño de todo esto
es que ya tienen una semana y algo más aparentemente circulando sin
hacer un comunicado donde se alerta a la población a tener cuidado con
esos billetes, después de tener un tiempo circulando entonces aparece la
información, pero resulta que además de eso, no son falsos esos
billetes según expresara el presidente del Banco Central de la República
Dominicana, lo que si estoy por creer es que se nos quiere coger de
pendejos, porque algún responsable tiene que haber de todo esto.
Me
luce que lo que se ha querido hacer es algo, que hacia el presidente
Balaguer, cuando habían momentos de falta de circulantes, y entonces
optaba por lanzar dinero inorgánico a la calle, para que la gente
pudiera comprar y cubrir sus necesidades perentorias, entonces luego los
recogía de nuevo, pero tal parece que no supo hacerlo el presidente
Medina, sin embargo lo preocupante de todo esto es que muchos
comerciantes perderán su dinero, y eso traerá consecuencias negativas en
los medianos y grandes empresarios del país.
En principio se
comentaba que los habían tomado de las bóvedas del Banco Central, y lo
primero que llegó a mi mente, si eso fue así, realmente eso es de
película, porque si no hay seguridad ni en el Banco Central, entonces se
aproximan los días en que tendremos que cerrar el país, aunque al mismo
tiempo lo dudé, luego resulta que fue en Francia donde pusieron a
circular pesos Dominicanos y pensé waaaaooooooo nuestra moneda es tan
fuerte así, está a la par con el euro, ¡me devuelvo, ¿qué creen ustedes,
me pasé?¡, pero después vi que fue en la empresa que los hacen,
entonces dije ah no ombe si ahora fue dizque el papel de rechazo del que
fabrican los billetes de 2,000, pero cuantas mentiras nos dicen, Dios
mío cuanta capacidad de invento.
El pueblo necesita una
explicación clara y precisa de ese hecho, porque necesitamos seguir
pensando que aun el Banco Central de la República Dominicana puede ser
confiable, porque ahora estamos confrontando problemas con los billetes
de RD$2,000, por la sencilla razón de que no los quieren coger ni del
año Dos mil, debido a que los comerciantes no están seguros de ninguna
serie, incluso instituciones recaudadoras del gobierno no quieren tomar
los billetes de 2,000, imagínese que será de esos pequeños comerciantes
que no tienen ningún tipo de tecnología para detectar si es bueno el
billete o no.
Como siempre sucede al final de la jornada, hay un
solo jodio, y es el pueblo, porque tal y como le pasó a un vendedor, que
le pagaron con dos billetes de esos, cuando fue a depositarlos,
simplemente los perdió y la casa para la que trabaja se los descontó de
su salario, eso por decir un caso que conozco, ahora los que uno no sabe
son mucho más aún. Particularmente no creo que una empresa donde se
hagan esos billetes nadie se la juegue dizque por ocho millones de pesos
devaluados, como dice el viejo refrán, eso tiene cocoricamo, y parece
sacado de una película de James Bond o de Macgiber. Vaya a meterle ese
cuento a otro, se oye o no se oye presidente del Banco Central.
