Hay obras que cambian una ciudad. En el caso de Madrid, la «metamorfosis» ha costado más de 11.000 millones de euros,
bastante por encima de las primeras estimaciones, ya que entre todas
acumulan importantes sobrecostes. Sólo por tomar referencias, ampliar el
Canal de Panamá está presupuestado en unos 4.000 millones de euros.
Una de las más caras ha sido, sin duda, el soterramiento de la M-30:
una inmensa obra de ingeniería que permitió esconder bajo la superficie
muchos tramos de esta autovía, que atraviesan cada día cientos de miles
de vehículos.
La obra comenzó costando en
torno a 3.600 millones de euros, pero al final superó los 6.000
millones. Ha permitido convertir una zona antes «tomada» por los coches,
en un gran área estancial y ajardinada, Madrid Río.