HOSPITAL JAME MOTA
Colapsa el principal hospital de la Región Enriquillo
Benny Rodríguez/Tomado de La Lupa del Sur
Barahona.- El principal centro hospitalario de la Región IV de Salud ha colapsado, debido a los distintos problemas por lo que atraviesa sin que las autoridades competentes den respuestas a los mismos, mientras miles de pacientes pobres que buscan les den asistencia facultativa sufren las consecuencias.
Pacientes consultados en el hospital Regional Universitario Jaime Mota, creen que el centro debe ser declarado en emergencia ante la incapacidad que presenta, coincidiendo con médicos y médicas que allí trabajan, pero que se rehúsan hablar por temor en ser amonestados.
La emergencia del hospital, construida hace dos años por el Despacho de la Primera Dama, ocupado entonces por la actual Vicepresidenta de la República, Margarita Cedeño, luce abandonada presentando filtraciones. Varios cubos han sido colocados para evitar que el agua llegue al piso para evitar que algún paciente resbale y se caiga.
Las salas de internamiento, lucen sucias, sin climatización, baños inservibles, con cierto mal olor y con hasta 5 y 7 pacientes ingresados en una misma habitación, quienes, más que estar en un centro de salud esperando cura, lucen asignados en ese lugar.
La situación es tan difícil que a la entrada del hospital una cloaca colapsó desde hace un buen tiempo, pero la misma pese a que inunda el lugar con un mal olor insoportable que afecta la salud de todos, no ha habido forma de que la misma pueda ser corregida.
Nadie se atreve hablar
La situación está a la vista de todos y de todas, pero nadie, a excepción de algunos pocos pacientes, se atreve hablar de la situación de calamidad existente en el principal centro de atención médica de la zona: el hospital Regional Universitario Jaime Mota.
A algunos médicos, médicas, enfermeras y enfermeros, Listín Diario requirió su parecer con relación a la situación del centro de salud, pero, algunos ni siquiera contestaron, sino que hicieron una señal de que les llevan el cogote si hablan.
“Fíjate la situación de este hospital es de calamidad, no hay medicamentos, usted puede ver cómo está la emergencia con filtraciones”, dijo un profesional de la salud a cabio de proteger su identidad para evitar represalias, porque al parecer se les tiene prohibido a los galenos hablar sobre la realidad del hospital.
Casi a mitad del recién pasado año 2013 la Región IV de Salud recibió la visita del Ministro de Salud, doctor Freddy Hidalgo, quien admitió la situación del hospital Regional Universitario Jaime Mota y pidió 90 días para cambiar la situación.
Sin embargo, se ha ido el año, el mes de enero prácticamente ha terminado y no se vislumbra ninguna señal de que el centro será reconstruido como lo prometió el ministro de manera pública, a través de la prensa local.
Directora
Sin embargo, esa incapacidad identificada por los propios usuarios del referido hospital, para su directora, la doctora Martina Féliz Gómez, está alejada de la verdad, ya que, afirma, cuando hace falta algún insumo médico el centro lo adquiere en el mercado local.
Una razón, explica, que de alguna forma ata un poco a la dirección del hospital, es que desde el año 2007 el centro recibe la misma subvención del Ministerio de Salud Pública que es de 1.9 millones de pesos.
Además, dijo que del presupuesto del hospital se destina entre el 35% y el 40% para atender las urgencias de salud de pacientes provenientes del vecino país de Haití, lo que, a su juicio, constituye una situación difícil para el centro de salud estatal.
Sostuvo que el mayor interés de la dirección del hospital es mejorar la venta de servicios que se ofrece a SENASA y fortalecerla cada vez más y que esa institución pague los servicios ofrecidos a los usuarios del régimen subsidiado.
Recordó que desde el año 2007, convirtiéndose en el primer hospital en hacerlo, no se cobra la cuota de recuperación que el pasado año eliminó por completo el Ministerio de Salud Pública, pero se quejó de que no reciben un centavo más por concepto de subvención.
En tanto que en los hospitales de la zona: el general Melenciano de Jimaní, el San Bartolomé, de Neyba, el Julia Santana de Tamayo, el Elio Fiallo, de Pedernales, entre otros, la situación es mucho más dramática que en el Regional Universitario Jaime Mota.
En esos centros faltan medicinas, médicos especialistas y una mejor y mayor atención a los usuarios que buscan se les resuelva su condición de salud, creando malestar entre los pacientes que buscan se les de atención médica.