Tomado de Infobae.com
El embajador de la Santa Sede expresó su "sorpresa por las acusaciones", que llegan inmediatamente después de una audiencia en la cual expuso las medidas tomadas contra la pederastia
El embajador de la Santa Sede expresó su "sorpresa por las acusaciones", que llegan inmediatamente después de una audiencia en la cual expuso las medidas tomadas contra la pederastia
"Parece que el informe fue preparado antes de nuestros
encuentros. Probablemente varias ONG con intereses sobre la
homosexualidad reforzaron una línea ideológica", acusó Silvano Tomasi,
observador permanente del Vaticano ante el ente de las Naciones Unidas en Ginebra.
"La
primera reacción es la de la sorpresa", insiste el diplomático, que
mantuvo una reunión con representantes del Comité de la ONU para los
Derechos de los Niños y que hoy se enfrenta a un duro informe final de
ese organismo, que afirma que la Santa Sede sigue violando los derechos de la infancia.
"Habrá
que esperar, leer atentamente y analizar detalladamente cuánto han
escrito los miembros de esta Comisión", dijo Tomasi, con visible
disgusto, a Radio Vaticana. "Pero la primera reacción es la de la sorpresa, porque el aspecto negativo del documento que han producido es que parecería casi que hubiera sido escrito antes del encuentro del Comité con la delegación de la Santa Sede, que entregó respuestas detalladas y precisas sobre diferentes puntos y no fueron citadas en este documento final o, al menos, no parecen haber sido tomadas en serio".
En
efecto, el 16 de enero pasado, el embajador del Vaticano ante la ONU,
Silvano Tomasi, había presentado el informe de la Santa Sede al Comité
de las Naciones Unidas de Ginebra sobre la aplicación de la Convención
para los Derechos de los Niños. El Vaticano suscribió la convención en
1990 y en 2001 firmó otros dos "protocolos opcionales".
Durante la audiencia con la ONU, Tomasi enumeró las medidas tomadas en los últimos años
por el Vaticano para enfrenta este problema. En particular, en 2010,
Benedicto XVI agilizó aún más los procedimientos, mediante una
"legislación de emergencia" que permite reducir directamente al estado
laico a los sacerdotes cuya culpabilidad sea evidente. Además, Josef Ratzinger hizo mucho por cambiar la mentalidad interna en la Iglesia, mostrando con el propio ejemplo cómo ocuparse de las víctimas. Su sucesor, Francisco, ha dado muestras de seguir por este camino.
Pese
a ello, la Comisión de Derechos de la Infancia de Naciones Unidas dijo
en su informe que la Iglesia católica todavía no ha adoptado medidas
para prevenir los abusos contra niños dentro de esa institución. Aunque
reconoce los pasos dados por la Santa Sede en los últimos tiempos para
combatir la pederastia, el Comité los considera insuficientes. El
informe recomienda la "inmediata" destitución de todos los sacerdotes y
religiosos culpables o bajo sospecha de abuso de menores. Y su denuncia a
las autoridades civiles.
El informe dice también que la Santa
Sede debería entregar los expedientes de sus archivos vinculados con
casos de pederastia para que culpables y encubridores puedan ser
juzgados. "La Comisión está profundamente preocupada por el hecho de que
la Santa Sede no haya reconocido el alcance de los crímenes cometidos,
(ni) adoptado las medidas necesarias para ocuparse de los casos de
abusos sexuales de menores y para proteger a los niños, y que haya
adoptado políticas y prácticas que llevaron a la perduración de los
abusos y a la impunidad de los culpables", dice el documento de la ONU.
En
el documento se pide, además, que la comisión creada en diciembre por
el papa Francisco "para la protección de los niños" siga luchando en
contra del fenómeno e investigue todos los casos de abuso y "la conducta
de la jerarquía católica" en su tratamiento. En el informe se lee que
"debido a un código de silencio impuesto a todos los miembros del clero,
so pena de excomunión, casos de abusos sexuales contra menores fueron
raramente denunciados a las autoridades judiciales en los países en los
que se verificaron los delitos". También critica que muchos de los
responsables de los abusos hayan sido trasladados de parroquia en
parroquia, con la intención de ocultar los abusos cometidos.
Insólitamente, en el documento se pide que la Iglesia modifique
su enseñanza en materia de aborto, anticoncepción e identidad de
género, algo que excede ampliamente el campo de acción del Comité.
La
primera reacción del Vaticano, mediante comunicado de su Sala de
Prensa, fue muy diplomática: "Según los procedimientos particulares
previstos para las Partes de la Convención, la Santa Sede toma acto de
las Observaciones Conclusivas, (que) serán sometidas a detallados
estudios y exámenes con pleno respeto de la Convención en los diferentes
ámbitos presentados por el Comité según el derecho y la praxis
internacional, así como teniendo en cuenta el debate público interactivo
con el Comité que tuvo lugar el pasado 16 de enero de 2014".
A
continuación, el comunicado agrega: "La Santa Sede lamenta, sin embargo,
ver en algunos puntos de las Observaciones Conclusivas un intento de interferir en la enseñanza de la Iglesia católica sobre la dignidad de la persona humana y en el ejercicio de la libertad religiosa".
Poco
después, la reacción del nuncio Tomasi fue más dura. Afirmó que el
documento "parecería no estar actualizado, teniendo en cuenta lo que se
ha hecho durante los últimos años a nivel de Santa Sede, con las medidas
tomadas directamente por la autoridad del Estado de la Ciudad del
Vaticano y después en los diferentes países por las Conferencias
Episcopales. Entonces, falta la perspectiva correcta y actualizada".
Monseñor
Tomasi dijo que muchas afirmaciones del informe final son
"incorrectas". De todos modos, aclaró que "la Santa Sede responderá,
porque es un miembro, un Estado que forma parte de la Convención: la
ratificó y pretende observarla", sin "anexos ideológicos o imposiciones
que van más allá de la Convención misma".
Esta última referencia
alude a la parte del documento en la que se pide a la Santa Sede que
revise sus posiciones en materia de aborto y familia. "La Convención
sobre la protección de los niños en su preámbulo habla de la defensa de
la vida y de la protección de los niños antes y después del nacimiento,
¡mientras las recomendaciones que se hacen a la Santa Sede indican que
cambie su postura sobre la cuestión del aborto! (...) Me parece una
verdadera contradicción con los objetivos fundamentales de la
Convención", agregó Tommasi.
"¡Este Comité no ha prestado un buen
servicio a las Naciones Unidas al tratar de introducir y exigir a la
Santa Sede que cambie su enseñanza no negociable! Es un poco triste ver
que el Comité no comprendió hasta el fondo la naturaleza ni las
funciones de la Santa Sede, que expresó claramente a ese organismo su
decisión de sacar adelante las peticiones de la Convención sobre los
derechos del niño, pero definiendo y protegiendo antes que nada esos
valores fundamentales que hacen que la protección de los niños sea real y
eficaz", lamentó el diplomático.
La hipótesis del nuncio vaticano es que el Comité de las Naciones Unidas cedió ante presiones externas: "Probablemente
algunas organizaciones no gubernamentales (que tienen intereses sobre
la homosexualidad, el matrimonio gay y otras cuestiones) presentaron
observaciones y, de alguna manera, reforzaron una línea ideológica".
