El
dominio que se atribuye a Medina, contrario a ciertos análisis, no
perjudica al otro líder partidario, el doctor Leonel Fernández, para su
lucha por la nominación presidencial partidaria en los comicios
venideros.
Guarionex Rosa
Especial para LISTÍN DIARIO
Santo Domingo/Tomado de Listin Diario
Con la culminación exitosa de
los procesos de convención de su partido y la impresión de que el
presidente Medina inicia la “era del danilismo” en el PLD, su posición
ha quedado fortalecida como para que ningún sector adicto a intereses
particulares le doble el pulso.
En adición a lo obtenido por el
presidente Medina en su partido, que le asigna un cierto balance
respecto a lo que se creía que era el predominio del expresidente
Fernández, el gobernante recibió la semana pasada el beneficio de que
más del 80% del público lo apruebe.
Que el 87.4% de los consultados
por la encuesta Gallup-Hoy apruebe la gestión del gobernante peledeísta
quizás no habría sido sorpresa para quienes en el seno del régimen
monitorean la opinión de los ciudadanos, pero sí para el público común
menos advertido.
Aunque al parecer el presidente
Medina no planea presentarse a la reelección en los comicios del 2016,
cosa que prohíbe la Constitución, un 47% dijo en la encuesta referida
que le apoyaría como el candidato presidencial de su partido, muy
distante de otros aspirantes.
Hay quienes creen que la
popularidad del presidente Medina aumentó después de su discurso en la
reunión de CECLA, en La Habana, durante la cual, el primer ministro de
San Vicente y Granadinas intentó introducir en la agenda el tema de la
sentencia del Tribunal Constitucional.
El “performance” discursivo de
Medina: “No acepto que nadie vulnere la soberanía de RD”, dejó sin
argumentos a los críticos de la sentencia y pudo haber convencido a los
jefes de Estado y de gobiernos sobre la validez de la posición
dominicana y su derecho a regular la migración.
El régimen se ha defendido lo
mejor posible en el frente interior pese a las disidencias sobre lo
oportuno de la aplicación de la sentencia del TC y notablemente en el
exterior donde juega un papel relevante el embajador ante la Casa
Blanca, Aníbal de Castro.
Dominio de Medina
El supuesto dominio del presidente Medina en el PLD, tras
terminar las convenciones de su partido que eligieron nuevos miembros
para el comité político y el comité central, más que nada reafirmó
frente a los opositores la preeminencia de esa organización con vistas
al 2016.
Los opositores del PLD,
notablemente estrategas y dirigentes del PRD, apostaron a que las
discrepancias en la elección de los miembros directivos pudiera permitir
al menos que se asomaran amagos de división en una organización que se
ve sola en el escenario político.
Lo que al parecer ha ocurrido es
que Medina recibió el endoso de los electores de su partido para
fortalecer el régimen entendiendo que no se transitará el difícil camino
de intentar la reelección, y apegados a la idea de que el partido
mantenga el poder con cualquiera.
El dominio que se atribuye a
Medina, contrario a ciertos análisis no perjudica al otro líder
partidario, el doctor Fernández, cuya maquinaria se ha estado
preparando, desde silente hasta activa, para su lucha por la nominación
presidencial partidaria en los comicios venideros.
Fernández contaría con el apoyo
de Medina, como el gobernante actual contó con el expresidente, quien no
dudó en montarse en una patana para hacer campaña en su favor en las
elecciones del 2012, sin lo cual posiblemente habría ganado el
expresidente Mejía.
De mantenerse el apoyo popular a
Medina, aunque disminuya por el desgaste natural de los años en el
poder, podría terminar en agosto de 2016 con los dominicanos en
nostalgia porque no se pudo reelegir, como ocurrió en EE.UU., con Bill
Clinton (1993-2001) tras dos períodos únicos.
Si terminara bien, Medina estaría en posición cómoda para apoyar a Fernández en el 2016.
Se diría que el “dominio”
logrado por el presidente Medina le beneficia si, como algunos desean,
jubila a viejos partidarios en poltronas de la administración y a los
que han cometido indelicadezas, para poner sombreros a muchas cabezas
que esperan sus oportunidades.
Al menos desde ya se sabe que al
cumplir dos años en el mando el próximo 16 de agosto, el presidente
renovará los altos mandos militares que fueron nombrados en el
ministerio de las Fuerzas Armadas y las jefaturas por dos años, como ha
sido la tradición en gobiernos del PLD.
Una fuerza de Danilo y el PLD
que le falta al opositor PRD es el dominio de las esperanzas y de la
fortaleza bienhechora del Estado capaz de alcanzar a los opositores más
radicales ya de manera directa o indirecta, y a los logreros con
urgencia de acceder al Palacio Nacional.
Algo malo
De los malos resultados de la elección de los comités está lo
destacado en la prensa en cuanto a la familiaridad en el nuevo comité
político, donde sobresalen el presidente Medina y su hermana Lucía; el
expresidente Fernández y su esposa Margarita; el secretario general
Reynaldo Pared Pérez y su hermano Carlos y los hermanos Simón y Cristina
Lizardo.
Medina podría esperar que los
sindicatos presionen para que en la modificación del Código de Trabajo
no se afecten las ventajas de los trabajadores, sino todo lo contrario.
También que el Estado garantice la libre sindicalización y la
concertación de pactos colectivos que normen la relación de obreros y
patronos.
El pasado viernes se anunció que
el gobierno iniciará la construcción de 25,000 viviendas para
trabajadores en la llamada ciudad profesor Juan Bosch, una especie de
ilusión que viene mencionándose desde temprano en el segundo gobierno
del doctor Fernández.
Aunque no se detalló en la
prensa escrita, el complejo sería construido con los fondos de pensiones
que, según su superintendente, Joaquín Gerónimo, le habían dejado a las
asociaciones de esos fondos de los trabajadores en el 2013 más de
RD$4,000 millones, uno de los mejores negocios del país a costa de la
clase obrera.
El “dominio” del presidente
sobre su partido ha fortalecido su brazo para que no lo doblen los
intereses particulares que, como los de dueños de bombas de gasolinas y
de almacenes comerciales, han querido aumentos en el margen de la
temperatura de los combustibles y el aplazamiento de la entrada en
vigencia de comprobantes fiscales, una demora más en nueve años.
Una paralización de los
comerciantes no duró mucho aunque se programó para 48 horas. Después de
todo salieron bien porque nadie en los barrios populares lanzó una
consigna de ataque. Si el gobierno cumpliera las exigencias de los
comerciantes tendría que prepararse para otras que de igual manera
afectarían el bolsillo de los contribuyentes.
Están pendientes algunas
exigencias como las de grupos comerciales que abogan por eliminar
exención en las compras por Internet hasta US$200.00, por supuesto daño a
sus negocios. Según otros estudiosos del tema las compras por la
Internet seguirán creciendo, y tenderán a ser una proporción cada vez
mayor del comercio dominicano.