El cantante español ha intentando emular el autor de 'Blurred Lines' con un videoclip polémico en el que se cosifica sexualmente a la mujer.
BEATRIZ GARCÍA//Tomado de Elpais.com
Enrique Iglesias en una escena de I'm a freak.
Enrique Iglesias acaba de estrenar el video de I'm a freak, el
primer single en colaboración con Pitbull de Sex + Love, su nuevo
álbum. En principio, parece uno más de los múltiples ejemplos de los
vídeos del pop mainstream de hoy en día: chicas guapas, fiesta,
desmadre... Pero a medida que avanza, aproximadamente en el segundo 30,
la cosa empieza a irse de las manos y Enrique aparece besando, oliendo y
tocando el culo de una mujer, que a largo de la pieza le sirve como
mesa para apoyarse y como tambor. Unas imágenes provocadoras que han
encendido la polémica sobre la cosificación sexual de la mujer en la
música y por las que el cantante ha recibido críticas de sus fans, la
mayoría chicas. "Las mujeres como siempre aparecen como zorras" o "Si no
hay culos no hay video" son algunos de los comentarios que se pueden
leer en Youtube.
Enrique Iglesias ha probado en otras ocasiones a hacer un video que
refleje una gran fiesta. Lo hizo con uno de los temas más populares de
su carrera I like it.
En aquella ocasión se trataba de una juerga en toda regla, pero desde
luego mucho más inocente. El video mostraba a gente pasándoselo bien,
bailando, ligando, en actitud sexy... pero no llegaba a mostrar escenas
como las de I'm a freak, en las que incluso el propio cantante parece sentirse incómodo.
Probablemente este movimiento en la carrera de Enrique Iglesias se deba
a una estrategia comercial. Todos sabemos lo bien que le ha funcionado a
Robin Thicke su polémico Blurred Lines.
La canción incluía frases como “Sé que lo quieres”, "eres la zorra más
caliente o "te daré algo suficientemente grande que partirá tu culo en
dos". Ni eso, ni convertir a las mujeres en objetos desnudos en el video
impidieron que se convirtiera en la canción del verano del 2013.
Las cosas parecen haber cambiado mucho en el mundo del videoclip.
Siempre existieron los videos provocadores, con escenas de sexo que
contenían un enfoque y un mensaje liberador para la mujer. "El ejemplo más evidente de desnudo en el pop, que es Madonna en la época de Erotica y el libro Sex, en efecto tenía un cierto elemento transgresor, incluso artístico. El videoclip de Justify my love nunca me pareció gratuito, había un discurso sólido detrás", opina Javier Blánquez, periodista y crítico musical.
¿Pero cuando empezó a ser normal esta sexualización gratuita de los
videoclips? Para Blánquez comenzó con "el auge del hip hop como fuerza
comercial y su representación del machismo en las comunidades
marginales. Fue entonces cuando en los vídeos y en las portadas
comenzaron a salir simples culos, simples pechugas y simples mujeres ligeras de ropa como simple reclamo sexual, fácil y sin coartada de ninguna clase".
Ahora artistas como Rihanna, Miley Cyrus o Shakira se entregan a esta
tendencia de las escenas subidas de tono sin decir nada. Solo para
comercializar con su cuerpo y su sexualidad.
El instituto de la mujer ve el tema con preocupación. Según Carmen
Plaza, su directora general, "estamos tan acostumbrados a ver esto que
no somos conscientes del efecto social que provoca. No tiene
nada que ver con una mayor o menor permisividad o liberalidad sexual,
tiene que ver con el valor que la sociedad da a las mujeres.
Ese valor está asociado únicamente con poseer un determinado aspecto
físico y que ese aspecto físico sea un reclamo para la sexualidad
masculina. En unos casos es más llamativo que en otros, porque el
tratamiento o la representación es más exagerada, directa o explícita,
pero al final, si uno repasa a lo largo del día en cuantas ocasiones
hemos visto aparecer mujeres jóvenes, hermosas, más o menos seductoras,
sin otra función que atraer miradas y ofrecerse de modo sugerente, se
podría comprender hasta que punto se atenta contra el derecho de las
mujeres a la igualdad de trato.”
Lilly Allen en el video de Hard out here.
Las instituciones no son las únicas que sienten rechazo hacia la tendencia. Artistas como Lily Allen han criticado a la industria por presionar a las cantantes para que se apunten al juego. Tanto en el video como en la letra de Hard out here,
la británica deja claro que no va a sucumbir a las presiones del
negocio. En el video canta “no necesito agitar mi culo para ti porque
tengo cerebro”, para luego abanicarse con billetes delante de un
productor, que le anima a ponerse las pilas con el twerking y comerse un plátano de forma insinuante delante de la cámara.
Katy Perry también se ha manifestado en contra de esta 'moda'. En una entrevista
a NPR radio aseguró que le gustaría que las estrellas de pop femeninas
dejasen de salir desnudas a todas horas. “Lo que quiero decir es que yo
también me he desnudado alguna vez, pero no siento que lo tenga que
hacer siempre que quiero llamar la atención. Es una carta que está bien
sacar en alguna ocasión, pero hay muchas otras cartas con las que puedes
jugar. No quiero juzgar. Y no me refiero a nadie en concreto. Pero
deberíamos dejar ya esto”.
