Tomado de 20minutos.es
La actriz que envió cartas con
ricina a Obama Shannon Guess Richardson ha interpretado papeles menores
en series televisivas como ‘The Walking Dead’. (Facebook) Shannon Guess
Richardson confesó que había enviado cartas con ricina a Obama y al
alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg.
También ha sido condenada a
pagar 367.000 dólares como parte del acuerdo con el fiscal para declarse
culpable. La actriz usó semillas de ricina, lejía y jeringas que compró
con la tarjeta de crédito de su marido.
La actriz estadounidense Shannon
Guess Richardson, que ha interpretado papeles menores en series
televisivas como ‘The Walking Dead’, y quien anteriormente había
admitido haber enviado cartas con ricina al presidente de EE UU, Barack
Obama, y al alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, ha sido finalmente
condenada a 18 años de cárcel. Guess, de 36 años, también ha sido
condenada a pagar 367.000 dólares como parte de un acuerdo con el fiscal
para declararse culpable el pasado mes de diciembre.
El documento del tribunal
firmado por la actriz menciona el proceso de preparación del veneno, en
el que utilizó semillas de ricina, lejía y jeringas que compró con la
tarjeta de crédito de su marido. Contra el control de armas La actriz,
que en un primer momento intentó culpar a su marido del envío, realizaba
en sus cartas referencias amenazantes relacionadas con el debate sobre
el control de armas en Estados Unidos. Tendrás que matarme a mí y a mi
familia antes de que consigas mis armasUna parte de las cartas decía:
“Tendrás que matarme a mí y a mi familia antes de que consigas mis
armas. Cualquiera que quiera entrar en mi casa recibirá un disparo en la
cara”, según los documentos judiciales.
Los trabajadores que estuvieron en contacto con las cartas mostraron síntomas menores de exposición a la sustancia.
La ricina es un veneno letal que
se encuentra de manera natural en semillas de ricino, pero necesita un
acto deliberado para convertirse en arma biológica.
La ricina puede causar la muerte
en entre 36 y 72 horas por exposición a una cantidad tan pequeña como
la cabeza de un alfiler. No se conoce ningún antídoto.