PALESTINA
Javier Martín / EFE/Tomado de Listin Diario
Gaza
El Ejército israelí mató hoy a
seis niños de corta edad en dos bombardeos contra una calle de la
localidad meridional de Jan Yunis y una playa de Gaza próxima a un hotel
donde se hospeda gran parte de la prensa internacional.
Las imágenes más crudas quedaron
impresas en la citada playa, donde los niños se divertían al atardecer
cuando oyeron un primer disparo y echaron a correr.
Un segundo proyectil, al parecer
procedente de un de los barcos que desde hace años asedian la franja,
impactó sobre ellos cuando trataban de huir, explicaron los testigos.
Sobre el lugar, un amplio
espacio de costa junto a uno de los puertos de pescadores de bajura de
Gaza, quedaron desperdigados cuatro pequeños cuerpos casi desmembrados
recubiertos de sangre y arena.
“Estábamos aquí en la playa,
pasando la tarde, como hacemos otras veces. Los chicos estaban corriendo
y jugando en la orilla cuando el misil cayó”, explicó a Efe Hatem, uno
de los hombres que a aquella hora estaba en uno de los chiringuitos al
borde del mar.
“¿Qué objetivo estratégico hay
aquí? Los israelíes dicen que atacan a Hamás. ¿Dónde está Hamás aquí?
Solo han matado civiles, nada más que civiles?”, se quejaba.
A escasos metros Radwan, uno de los vecinos del barrio costero, apenas podía hablar.
Había ayudado a las asistencias a
tratar a los otros 12 niños heridos, y con el rostro enrojecido solo
era capaz de soltar improperios entre preguntas retóricas.
¿Dónde está la comunidad internacional? ¿Dónde están los derechos humanos?”, se preguntaba entre insultos.
Consultada por Efe, una portavoz militar israelí evitó pronunciarse sobre el ataque.
El Canal 1 de la televisión
israelí informó, por su parte, de que el Ejército ha abierto una
investigación sobre el suceso para corroborar las denuncias palestinas.
Según este medio, un miembro del
Estado Mayor con rango de general supervisa toda la operación con la
única misión de investigar este tipo de casos.
Aún así, con estas nuevas
muertes son ya 45 los niños y menores palestinos que han perdido la vida
en acciones del Ejército israelí desde que el pasado 8 de junio lanzó
su tercera ofensiva contra Gaza (conocida como operación “Margen
protector”) desde que en 2007 el movimiento islamista Hamas se hizo con
el control de la franja.
En esta última ofensiva bélica
israelí han muerto ya más de 220 palestinos, un 75 por ciento de ellos
civiles, y más de 1.500 han resultado heridos.
Según datos del ministerio de
Sanidad de Gaza, entre las víctimas mortales también hay 26 mujeres y
una decena de hombres de avanzada edad.
Pocas horas después del ataque
en la playa, al menos dos niños más y otras dos mujeres, una de ellas
anciana, perdieron la vida junto a un hombre cuando paseaban por una
calle de la localidad de Jan Yunis, al sur de la franja.
Según los testigos, los cinco
caminaban por la calle poco antes de la ruptura del Ramadán cuando un
misil israelí impactó en uno de las edificios cercanos.
Israel asegura que ataca las
viviendas de supuestos miembros de Hamás y la Yihad Islámica y los
considera objetivos legítimos, en contra de la opinión internacional,
porque aunque son civiles argumenta que actúan como centro de mando.
Según datos de la ONU y de las
autoridades de Gaza, en los más de 1.800 ataques que la aviación y la
artillería han perpetrado sobre la franja desde el inicio de la ofensiva
han sido destruidos cerca de 200 viviendas y edificios, dejando sin
techo a casi un millar de familias.
Varios miles más han tenido que
abandonar sus casas y buscar refugio en escuelas, principalmente de la
ONU, azuzadas por el miedo y por los avisos del Ejército israelí.
Según Antonio Menéndez de
Zubillaga, coordinador de Protección de Derechos de la Agencia de
Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA) en Gaza, unas
20.000 personas registradas han buscado cobijo en escuelas de este
organismo.
Un número indeterminado más, que
cifró en miles, llega al caer la tarde y permanece hasta el amanecer
para tratar de protegerse de los bombardeos nocturnos.
“Aquí en Gaza no hay ningún
sitio seguro. Aquí la población no tiene refugios” antiaéreos, agregó
Menéndez, quien advirtió de que la situación humanitaria comienza a ser
“insostenible” y recordó que ni siquiera instalaciones de la ONU como
estas son totalmente fiables.
“Más de 50 escuelas” han
recibido impactos. “Algunas han quedado destruidas y otras han sufrido
daños colaterales. Aunque no tenemos constancia de que hayan disparado
directamente contra nosotros”, detalló.
Israel argumenta que avisa a los
vecinos antes de atacar y que incluso ha abortado decenas de misiones
al percatarse de que había civiles.
Pero muchos edificios están
vacíos, sus dueños, líderes de las milicias o simples milicianos, suelen
estar escondidos, y cuando se camina por la calle, o se va en coche,
ninguna sirena o señal alerta.