Tomado de Infobae.com
Datos de la agencia Eurocontrol
afirman que la ruta del avión estaba abierta a la altura por la que
transitaba en el momento del ataque. Malaysia Airlines señaló que seguía
una trayectoria “usual”
El Boeing 777 de Malaysia
Airlines derribado en el este de Ucrania volaba, en el momento del
ataque, 300 metros por encima de la zona de exclusión aérea fijada por
las autoridades ucranianas, reportaron datos de Eurocontrol.
“Según nuestras informaciones,
el avión volaba a nivel de vuelo 330 (aproximadamente 10.000 metros)
cuando desapareció del radar. La ruta había sido cerrada por las
autoridades hasta el nivel 320, pero estaba abierta a la altura por la
que volaba el avión”, explicó Eurocontrol en un comunicado.
La aerolínea Malaysia Airlines
ha hecho saber, en este sentido, que el avión, que cubría el trayecto
Ámsterdam-Kuala Lumpur, seguía “una ruta de vuelo usual” y que había
sido declarada previamente “segura” por la Organización de Aviación
Civil Internacional (OACI).
Esta información contradice al
veredicto que realizó el comisionado ruso ante el Consejo de Seguridad
durante el encuentro en el que se discutió el ataque en el que murieron
298 personas.
“No se entiende por qué las
autoridades ucranianas enviaron un avión civil a una zona de combate. La
seguridad aeronáutica es responsabilidad del Estado. El derecho
internacional prevé todas las posibilidades, como el cierre del espacio
aéreo. Entonces, no sólo hay que investigar las causas de la catástrofe,
sino la responsabilidad de las autoridades ucranianas en él”, señaló el
representante ruso.
Tras el siniestro, el gobierno
de Ucrania ha ordenado este viernes el cierre de espacio aéreo sobre las
regiones de Donetsk y Lugansk, en el este del país, un día después de
comunicar a la agencia Eurocontrol el límite del vuelo de aviones de
pasajeros por estas zonas.
A partir de los próximos días,
se espera el desarrollo de una investigación internacional en la que
estarán involucrados varios países, entre ellos Ucrania, como escenario
del suceso, Malasia, como propietaria del avión, y Estados Unidos, como
fabricante, según ha explicado a Europa Press la vicepresidente de la
Asociación Profesional de Controladores de Tránsito Aéreo de España
(Aprocta), Guadalupe Cortés.
“Las normas internacionales de
investigación están reflejadas en el anexo 13 del código de la OACI.
También es habitual que se invite a los países que han tenido que
lamentar víctimas mortales en los accidentes”, ha explicado Cortés, que
aprovechó para extender sus condolencias a las familias en nombre de la
asociación.
Aprocta expresó su
“consternación” por el suceso, del que eludió hacer más valoraciones a
la espera de los resultados de la investigación.