Tomado de Diario Libre
En el sector, la gente se queja de que la Policía es amiga de algunos jóvenes que cometen asaltos
En Capotillo la violencia cobra cuerpo y la gente se asusta.
SANTO DOMINGO. Capotillo es el
barrio más violento de la capital donde en lo que va de año han muerto
de manera violenta 84 personas, incluyendo varios menores de edad y por
lo menos nueve mujeres. La información se desprende de los partes
diarios que emite la Policía Nacional dando cuenta de los hechos
violentos que ocurren en todo el territorio nacional.
Otros barrios que están en la lista son Simón Bolívar, La Cañita, Los Guandules y Guachupita, entre otros.
En Simón Bolívar, las bandas que se disputan los puntos de drogas han provocado 52 muertes en el mismo período.
En Capotillo, los residentes de
allí se quejan que el principal problema es la venta y consumo de droga,
y varias bandas se disputan el control, por lo que todas las noches se
escuchan tiroteos que obligan a los moradores a encerrarse temprano.
En la primera semana de este mes
cayeron a balazos Arístides del Rosario (Ari), Amílcar Santana (El
Viejo), y otro sólo conocido como “El Cojo”, los tres reconocidos
vendedores de drogas, según los informes de la Policía.
Recientemente resultó muerto el
menor de 15 años Wilkin Araujo (Manilón), en una balacera donde
resultaron heridos cuatro hombres y una menor de 14 años.
También murieron en riñas entre bandas, Pablo Rosario, “El Monstruo”, Marina Santos y un hombre sólo conocido como Berto.
El pastor evangélico Leoncio
Santiago acusó a la Policía de ser responsable de que en Capotillo la
delincuencia esté dominando, y de paso llamó al jefe de la Policía a
cambiar la dotación completa, “porque los agentes que tenemos son amigos
de los tigueres”.
Sostiene que el mayor problema
es que los jóvenes ven la venta de droga como su futuro, y agregó que
esto impide que Capotillo se desarrolle.
En tanto, en Simón Bolívar, el
clamor es el mismo. Los residentes entienden que las autoridades han
descuidado el sector, y sólo se han quedado con las promesas. El
comerciante Mario Santos sostiene que muchos jóvenes que pertenecen a
bandas, se dedican a cobrar peajes.