Tomado de Diario Libre
Además de su peculiar estilo, el entorno del presidente Danilo Medina le ha ayudado en la imagen del gobierno.
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Estos dos años han sido una
larga luna de miel en la que el mandatario ha sorteado temas espinosos y
dado marcha atrás a medidas controversiales. Se mantiene como un
presidente cercano y “todoterreno”.
El presidente Danilo Medina
arriba mañana a su segundo año de gobierno, manteniendo un alto nivel de
popularidad, con logros en algunos sectores como el educativo y el
agropecuario, pero con grandes retos en materia de seguridad ciudadana,
manejo de la economía, salud y electricidad.
Estos dos años han sido una
larga luna de miel. Medina ha sorteado temas espinosos que pudieron
provocarle crisis prolongadas en su administración, como la
renegociación del contrato con la minera Barrick Gold y la hojarasca
nacional e internacional de la sentencia 168-13 sobre la nacionalidad
para hijos de inmigrantes.
Al mandatario le ha funcionado
su estrategia de trabajo de proyectarse como un presidente “todo
terreno”, cercano a la gente que supervisa e impulsa él mismo las
medidas y soluciones a problemas nacionales y locales en los más
alejados parajes del país.
Se le critica, porque en algunos
temas ha dado marcha atrás, como en el de la explotación turística de
Bahía de las Águilas, y la construcción de la carretera Cibao-Sur,
medidas que contradicen su meta de fomentar la entrada de 10 millones de
turistas anuales en el país.
Uno de los temas espinosos que
amenaza con reducir sus niveles de simpatía es el de la aplicación de
impuestos a la compras por internet menores a los US$200, medida que fue
tomada por una resolución de la Dirección General de Aduanas, alegando
que el país ha dejado de recibir más de RD$20 mil millones por mantener
exoneradas esas transacciones.
A Medina le ha ayudado en su
imagen el hecho de que los funcionarios de su confianza y entorno, como
el ministro Administrativo de la Presidencia, José Ramón Peralta, el
ministro de la Presidencia, Gustavo Montalvo, y el ministro de Obras
Públicas, Gonzalo Castillo, han mantenido un tren de trabajo a todo
vapor lealmente a su lado, y sobre todo, son funcionarios sin
cuestionamientos en su desempeño.
En lo político, tiene por
delante una tarea ardua, ya que debe decidir si finalmente acepta el
pedido que ya varios funcionarios de su entorno hacen para que se
impulse una modificación constitucional que permita su repostulación
como candidato presidencial del PLD en los comicios del 2016. Estos dos
años se han traducido en un fortalecimiento de su liderazgo dentro del
PLD, logrando una mayoría de miembros dentro de los más de 600 del
Comité Central, y por lo menos la mitad de los 35 del Comité Político.
Para muchos, su aceptación en la
sociedad por su estilo de gobierno, y el hecho de que su equipo está en
el poder, le convirtió en el hombre que domina las estructuras del PLD.
De finalmente no ceder a las
tentaciones de la reelección, Medina tendrá que lidiar, como árbitro o
parcial, con las claras aspiraciones del ex presidente Leonel Fernández;
su aliado de siempre, Reinaldo Pared; el exitoso jefe de campaña,
Francisco Javier; su técnico por excelencia, Temístocles Montás, y uno
que hasta apoya su reelección, Radhamés Segura.
Popularidad y estilo
Para el sociólogo Celedonio
Jiménez el estilo del presidente Danilo Medina en comparación con el de
Fernández le ha granjeado una popularidad mayor, ya que Fernández tomaba
distancia de las causas populares, lo contrario a Medina. El estilo
sencillo cercano a la gente “ha enamorado a la población”.
La decisión de aplicar en el
presupuesto el 4% del Producto Interno Bruto para la Educación
preuniversitaria, además de la campaña de alfabetización, también
contribuyeron a su popularidad.
“Hay una serie de factores que
va a ir haciendo que disminuya la popularidad del presidente Danilo
Medina, que yo le concedo buena fe, pero en política no se trata sólo de
buena fe, sino de concreciones, de ejecuciones”, argumenta.
Jiménez expuso que la pobreza,
aunque se diga que ha bajado, no se percibe. “Ya se está llegando al fin
de la luna de miel, cuando el pueblo vea que problemas centrales de su
existencia material no son resueltos, pues esa popularidad evidentemente
va a decaer”, aseveró.
A nivel político, dentro del
PLD, estima que “ya está planteado una lucha de contrarios, ese gesto de
Minou es una expresión de eso, la aparición de varios dirigentes que
aspiran a ser escogidos como candidatos a la presidencia y lo que se ha
dicho en esas campaña demuestra que hay una confrontación interna que va
a ir creciendo en la medida que pase el tiempo”.
Pero el historiador Antinoe
Fiallo considera que “se hace énfasis en personalidades individuales,
pero cuando se va a al análisis de la realidad, te encuentras que la
situación del país no ha cambiado sustancialmente, es decir, la gente
tiene problemas de los ingresos, de seguridad social, de seguridad
ciudadana”.
Fiallo señala que la gente dice
que la situación no está buena, entonces “yo quiero que me expliquen a
mí cómo es que se interpreta la popularidad y se compagina eso, si el
grueso de los juicios sobre la problemática de la sociedad dominicana
dice que no estamos bien”.
Miguel Vargas, presidente del PRD
“No se ha corregido lo que
estaba mal, y se sigue haciendo lo que siempre se ha hecho, pero con un
estilo diferente al de su antecesor. Los problemas básicos siguen sin
una solución tangible. Vemos un gobierno más preocupado en su
popularidad ante las encuestas, que resolviendo con responsabilidad los
problemas”.
Federico Antún Batlle, presidente del PRSC
“Han sido dos años fructíferos,
este es un gobierno que ha demostrado sensibilidad y de acercamiento con
la gente, que ha atendido sectores que estaban abandonados. Hay muchos
retos y desafíos por delante, está el tema energético, y aunque se ha
hecho esfuerzos de tecnología, la inseguridad está por superarse”.