Tomado de El Caribe
El abogado de la junta directiva
y los diáconos argumentó que McFarland propugnó por las regulaciones de
2013 sin dar una notificación adecuada a la iglesia y sin un quórum de
sus miembros durante la votación. Agregó que la votación de su despido
fue válida porque hubo quórum y la decisión de despedir a un ministro
era viable con las normas de antes de 2013.
MONTGOMERY, Alabama, EE.UU. (AP)
— Un pastor en Alabama regresó a la corte el lunes para luchar por
mantener su empleo tras confesar que tuvo sexo con feligresas en las
mismas instalaciones de la iglesia y sin decirles que tenía sida.
El juez de circuito Charles
Price dijo que decidirá en una semana si el reverendo Juan McFarland
puede volver a la Iglesia Bautista Shiloh Missionary en Montgomery o si
la orden del juez que le prohíbe temporalmente estar en la iglesia se
hará permanente.
El abogado de McFarland, Dwayne
Brown, dijo que el pastor de 47 años padece sida en etapa terminal.
McFarland caminó lentamente al estrado de los testigos el lunes y habló
con dificultad durante su breve testimonio.
Al ser cuestionado por un
abogado de los diáconos y administradores, McFarland admitió haber
confesado a la congregación durante sus sermones en agosto y septiembre
que había cometido “pecados contra Dios”. El abogado Kenneth Shinbaum le
pidió repetidas veces que diera detalles específicos pero McFarland se
reservó.
La congregación votó y decidió
despedirlo el 5 de octubre. La decisión surgió tras un sermón de agosto
en el que McFarland confesó tener sida y otro sermón de septiembre en el
que hizo varias confesiones más: que lo habían diagnosticado con sida
en 2003, que tuvo sexo con feligresas en las instalaciones de la
iglesia, pero no en el santuario, y que no les reveló su enfermedad.
También dijo haber consumido drogas ilegales, incluso los domingos.
Lee Sanford, presidente de la
junta directiva de la iglesia, testificó que McFarland le dijo a
miembros de la iglesia “que podía hacer sus sermones mejor cuando estaba
drogado que cualquier otro ministro sobrio”.
El abogado de McFarland dijo al
juez que la iglesia aprobó normas en enero de 2013 que le daban a
McFarland su empleo de por vida hasta que él renunciara. El pastor
argumentó que la votación para despedirlo en octubre no fue legal.