Tomado de http://www.semanasanta.info
”
Es el día en que Cristo resucita después de ser crucificado, después va
al encuentro con sus apóstoles y luego sube al cielo, también es el día
en que finaliza la Semana Santa. “
Hoy termina la Semana Santa, y con esta
celebración final del día de la Resurrección se conmemora uno de los
pilares de la fé cristiana.
El Domingo de Resurrección, es el día en que Jesucristo resucita después de la crucifixión, va al encuentro con sus apóstoles y luego sube hacia los cielos, también es la finalización de la Semana Santa.
El
Domingo de Resurrección o de Pascua es importante para los católicos,
ya que con la Resurrección es cuando adquiere sentido toda su religión.
En la Misa dominical este pasaje se
recuerda de una manera especial. Se enciende el Cirio Pascual que
representa la luz de Cristo resucitado y que permanecerá prendido hasta
el día de la Ascensión, cuando Jesús sube al Cielo.
Este
día de resurrección es alegre pero triste para los Cofrades, alegre por
la manifestación de la resurrección que sustenta la religión y triste
porque la Semana Santa finaliza.
Es un día agridulce para multitud de
fieles, por un lado celebran su fé y por otro dan por concluidas unas
fiestas de gran emoción. La manera de celebrar esta despedida difiere
mucho de una comunidad a otra.En general, suelen reunirse todos los
cofrades que han desfilado a lo largo de estos días, y las muestras son
de alegría por un Cristo resucitado.
Se
realizan diversas procesiones religiosas, en muchas ciudades como
coloflón de las fiestas desfilan representaciones de todas las
cofradías, las procesiones de este día están llenas de color y alegria.
Se mezclaran en los pasos capirotes de todos los colores que han
desfilado a lo largo de la semana.
En algunas ciudades los nazarenos van
vestidos de blanco hoy y reparten chocolatinas a los niños, como hemos
podido comprobar a lo largo de la semana, cada comunidad tiene su propio
toque en las procesiones, que les hace diferentes y únicas.
Hay pocas procesiones en el día de
hoy…tampoco suele congregarse mucha gente porque en muchas ciudades
comienzan a preparar las calles para volver a la rutina diaria, se
recogen las sillas que se utilizaban para ver los pasos, se arreglan los
balcones…las procesiones que hay suelen hacerse por la mañana y tienen
el sabor de despedida de las fiestas y la vuelta a la tranquilidad.
Tras las últimas procesiones es habitual
ir a disfrutar de la gastronomía propia de la ciudad en la que nos
encontramos, y de las últimas torrijas hasta el año siguiente. Lo mismo
sucede con la tradición de los huevos de Pascua, desde el jueves es
habitual comprarlos.
Uno de los aspectos interesentes de esta
festividad, es el gatronómico, ya que dependiendo de la comunidad en la
que nos encontremos podemos probar distintas especialidades culinarias
que sólo se elaboran en estas fechas y tienen un sentido para con la
festividad. Una de estas tradiciones es la elaboración de los Huevos de
Pascua.
La tradición de los huevos de Pascua va asociada a la imagen del conejo de Pascua que también tiene su peculiar leyenda: Ésta cuenta la historia de una mujer que pintaba huevos para sus hijos en la Pascua. Una vez decidió esconderlos en el jardín en distintos nidos. Cuando los niños encontraron los huevos, un conejo saltó del nido. Entonces, ellos pensaron que el conejo les había traído los huevos y así comenzó la historia.
Esta imagen se transmitió a los Estados
Unidos por los inmigrantes alemanes que llegaron al Pennsylvania Dutch
Country durante el siglo XVIII. Los niños creían que si se portaban
bien, el Oschter Haws, que era el nombre que daban al conejito, pondría
huevos de colores. Construían nidos en lugares apartados o escondidos de
la casa, el granero o el jardín, para que éste pusiera sus huevos. Más
tarde empezaría la tradición de construir elaboradas cestas para poner
los huevos.
Sea o no verdad, los huevos, en todas las culturas, han representado el nacimiento de la nueva vida, la alegría, el renacer. De ahí que se adecúan perfectamente al sentido que este día tiene para los católicos.
Además, todo esto no es nuevo, la imagen
del conejo tiene su origen en las celebraciones anglosajonas
pre-cristianas… El conejo, un animal muy fértil, era el símbolo terrenal
de la diosa Eastre, a quien se le dedicaba el mes de abril.
Esto unido al significado de los huevos, y el hecho de que se utilizaban éstos como moneda de pago en la Edad Medieval en estas fechas, es lo que ha dado lugar a la extraña conjunción del conejo de Pascua.
El Domingo de Resurrección es el causante que el domingo sea precisamente el día escogido como de descanso.
Como curiosidad comentar que el Domingo de Resurrección es el culpable de que los domingos sean los que se consideran festivos y de descanso en la semana, ya que como es una fiesta clave del calendario litúrgico, en los primeros siglos del cristianismo, gracias a ella se cambió el día dedicado al descanso y a la alabanza a Dios nuestro creador, del Sábado al Domingo. En la religión judía en cambio, como no se reconoce la resurrección de Cristo, el día festivo sigue siendo el Sabbath o sábado.
