FUERA DE CÁMARA ¿… A quién le conviene?
César Medina/Tomado de Listin Diario
(Y II)
Algunos alegan que “a fin de cuentas todos serán votos de Danilo”…
Otros más juiciosos observan el riesgo de la atomización de la boleta
oficialista o miran preocupados la canibalización de esa alianza “porque
al contar será el llorar”... cuando ya no haya nada que hacer.
Todo
entra en el análisis a propósito de la decisión de los tres grandes
partidos aliados --el PLD, el PRD y el PRSC--, de ir separados en por lo
menos 15 provincias y más de 20 municipios para ceder espacio a las
aspiraciones consideradas legítimas o comprometidas por méritos propios
en sus propias filas.
La
alianza ha sido concertada arriba: es definitivo que los tres partidos
tradicionales llevarán a Danilo Medina como candidato presidencial… Pero
el Reformista lleva candidaturas propias en 13 provincias y 17
municipios, y hasta ahora el PRD hará lo propio en tres provincias y
nueve municipios: Santiago, San Cristóbal y Santo Domingo Norte.
El
PRSC lleva candidatos independientes a Senador en San Pedro de Macorís,
Santiago, La Altagracia, Dajabón, Ocoa, Puerto Plata, San Cristóbal, El
Seibo, Independencia, Monte Cristi, Pedernales, Samaná, Monseñor Nouel y
Santo Domingo. Y subordina el apoyo al PLD en el Distrito Nacional a
que el candidato sea Reinaldo Pared.
Irán
separados en algunos de los municipios más emblemáticos del país por su
volumen de votos: Santiago, San Cristóbal, Santo Domingo Norte, Ocoa,
La Vega, Moca, Puerto Plata, Bonao…
… Un albur riesgoso
Quienes defienden la participación individual en provincias y
municipios aunque compartan la elección en el tramo presidencial, opinan
que la diversidad de candidaturas agiliza el activismo de los partidos,
y que al final todas confluyen en la candidatura mayor, la de Danilo.
Ese
análisis pasa por alto que las candidaturas menores tienden a
influenciar el voto presidencial, y en la medida en que la multiplicidad
de alternativas abre la brecha a una opción opositora, se potencia el
principal tramo de elección, en este caso Luis Abinader contra Danilo
Medina.
En
Santiago, por ejemplo, el PLD postulará a la alcaldía a Monchy
Rodríguez; el Reformista, a José Enrique Sued; el PRD repetirá con
Gilberto Serulle, y es probable que entre los tres arrastren más del 60
por ciento de los votos, pero una cuarta opción que presente el PRM
pudiera colarse y ganar hasta con el 30 por ciento.
El
“voto por contagio” de una alternativa con posibilidad de ganar ese
municipio aprovechando la canibalización de la alianza gobiernista,
favorece al candidato opositor… Y más aún, provoca una corriente
peligrosa para los intereses del oficialismo.
La confianza, el peligro…
“En la confianza está el peligro”, dice la vieja sabiduría popular. Y
ahí radica precisamente el mayor peligro de la candidatura de Danilo
Medina.
Porque
hasta que no se cuenta el último voto, no hay ganadores… En el PLD
andan ufanos por un triunfo que parece asegurado… Pero los pueblos
suelen ser veleidosos en materia electoral y en ocasiones se inclinan
por el que parece ser más débil. Hay que tener en mente la experiencia
de 1978.
En los comicios de medio término de 2010, el PRD le ganó al PLD voto a voto.
Pero
no obtuvo ni un solo Senador… porque el Bloque Progresista trabajó como
un ente en eficiente “labor de pinza”. Sólo con los votos reformistas
el PLD ganó 14 provincias… ¡… Pero nada de eso se toma en cuenta ahora!
