Vendrán los líos con las encuestas; en los partidos no hay sombreros para tantas cabezas
Tomado de Diario Libre/Foto de archivo externa
El
truco de las encuestas para seleccionar candidatos menores no llenará
su cometido. Cuando no es que faltan conejos, no aparecen los sombreros.
En
Santiago y en el PLD hicieron varias por trasmano, y en una ganaba
Monchy y en la otra Fernando, hasta que un compañero recordó que no se
lee la suerte entre gitanos.
Ahora
harán una institucional, y se teme que Abel, que no estaba en la
piñata, se lleve y coma todos los caramelos, y que los demás niños,
Monchy, Fernando y Aura, se queden llorando.
En
el PRM, la última vez que se habló de encuestas, fue una verdadera
carga de caballería, y los indios levantaron banderas de paz, y pidieron
que se dejara la discusión para mañana martes.
Yayo,
pero el de la capital, que del de Mao no se sabe, habló de las altas
cortes y la posibilidad de acudir a sus instancias en caso de que las
cosas no salgan bien.
Los aspirantes no quieren que los cojan asando batatas, y mirando más allá de la curva, creen ver un fogón de tres piedras.
No se cree que esta vez Milagros pueda hacer el milagro. Hay panes y peces, pero no suficientes para tanta gente con hambre.
