Orlando Gil
@orlandogildice/Tomado de Listin Diario
LA
MEDIDA.- El informe de la comisión de la Junta Central Electoral que
investigó la denuncia del reparto de impuestos únicos entre peledeístas,
debiera ser a partir de ahora la medida de todas las cosas.
La idea
primera fue que el organismo de elecciones se estaba metiendo en camisa
de once varas y que podría salir con las narices averiadas, pues se veía
de lejos que era una fábula, solo que mal contada y con una moraleja
extraña. Sin embargo, al desafío de Jose Ángel Aquino, Roberto Rosario
respondió con un gancho. Que fuera el propio miembro de la JCE que
hiciera la indagatoria. La que hizo a mucha conciencia y con un
resultado que favorece al gobierno, el principal sospechoso. Ahora bien
¿quién tiene más autoridad política, a consecuencia de este caso: el
gobierno, la oposición o la Junta? El órgano hizo la averiguación casi
de oficio, y no solo porque no era el período que acuerda la ley, sino
porque se pasó de atribución. Recomendó al gobierno no hacer lo que en
su informe prueba que no hizo…
LA
EXPERIENCIA.- Como se acerca el período electoral, y la campaña entrará
en sus buenas, oficialmente hablando, este tipo de denuncias se harán a
menudo. ¿Se apoderará la Junta Central Electoral de todas ellas,
haciendo en cierto modo lo que nunca había hecho, o a partir de esta
experiencia considerará a los grupos de oposición como émulos del pastor
del cuento que vivía anunciando que venía el lobo? Lo cierto fue que
ahora no, pero no puede descartarse que más adelante el lobo si aparezca
y haga daño al rebaño de ovejas. El propio organismo, por tanto, deberá
determinar en pleno sus alcances, pues lo sucedido queda como anécdota,
a menos que se arrogue ese derecho y mida casos futuros con la misma
vara. La oposición no quedó bien parada, pues le dio categoría política a
una chercha de peledeístas. A pesar de ser tantos los casos de
corrupción, se fue por lo menos. Habiendo pan, prefirió el casabe, y
este no resultó más que paja. No puede decirse que fuera una trampa de
los peledeístas, pero la ligereza de los perremeístas permitió que le
mataran el gallo en la funda…
LA
OPOSICIÓN.- La experiencia demuestra que no es tan fácil hacer
oposición, y que tener rifle o balas no da derecho a disparar a todo lo
que se mueva. Puntería primero y sobre todo. Al mencionarse en los
detalles del informe, y resaltarse después en la prensa, que dos
dirigentes del PRM no respondieron los llamados de la comisión de la
Junta Central Electoral, el partido Moderno sale lesionado. ¿Por qué
Andrés Bautista y José Marte Piantini no corroboraron con la
investigación, si en cierto modo la comprobación de los hechos favorecía
su causa política, o por lo menos pudo haber puesto en aprietos al
gobierno? No hay que dar mucha vuelta para encontrar la razón. Tenían
las manos vacías, e irresponsablemente se hicieron eco de una denuncia
aviesa. En política, y se demuestra en este caso, no siempre la
intención es delito. De ser así, no se planearían tantas cosas, que
escritas o no, serían inicio de condenación. ¿Acaso no es la lengua
castigo del cuerpo?...
EL
HOMBRE.- Estas cosas van sucediendo, y la incapacidad política hace
ola, y amenaza con ahogar oportunidades, y no aparece un portento, sino
que como en la canción, se va de fracaso en fracaso. Los comunicadores
del interior lanzaron una guevita al PRM, y este no supo batearla, y a
estas alturas del juego, poncharse no es lo mejor en el home. Y lo digo,
porque en la acera de enfrente, las situaciones se dan con más suerte y
provecho. Por ejemplo, el fin de semana. Mientras el candidato Luis
Abinader y su tutor político Hipólito Mejía, celebraban en la capital el
Día del Agrónomo, y juramentaban el equipo agropecuario de campaña; en
Puerto Plata, el presidente Danilo Medina, no solo hablaba de defender
con uñas y dientes las visitas sorpresa, sino que esas mismas visitas
sorpresa eran valoradas por Adalberto –Cley-- Brito. Este Brito, y es
bueno saberlo, es jefe del sector agropecuario del PRM en esa ciudad, y
jefe político del mismo partido en Luperón. Esto es, hombre de Mejía y
de Abinader…
