Alianza PRD-PLD, un matrimonio con separación de bienes
Juan Eduardo Thomas
@JEduardoThomas/Santo Domingo/Tomado de Listin Diario
El
Partido Revolucionario Dominicano (PRD) llevará 713 candidaturas a
puestos electivos dentro de la alianza política con el Partido de la
Liberación Dominicana (PLD), en la confección de la boleta electoral que
presentará el Bloque Progresista, una coalición heterogénea de 13
partidos políticos. Serán 59 candidaturas a diputados, 41 alcaldes
(llevarán 3 más fuera de alianza), un candidato a Senador, 336 a
regidores; 211 a vocales y 61 distritos municipales.
“El
PRD en esta alianza no pierde su esencia. Esta era la salida más
adecuada para la organización. Es una posición conforme a la realidad
política del país”, dice Miguel Vargas Maldonado al participar en el
Desayuno del LISTÍN, acompañado de Rafael Suberví Bonilla y Héctor
Guzmán, dos de las principales figuras que han regresado a esa
organización política en las últimas semanas.
Dentro
de las candidaturas que le ha garantizado el PLD se encuentra una
diputación nacional, cuatro al Parlamento Centroamericano (Parlacen) y
una diputación en cada circunscripción electoral del exterior del país.
La
idea que maneja Miguel Vargas, y que recalca en varias ocasiones para
que quede como esencia en su discurso, es que se trata de un acuerdo
estratégico a respuesta de un momento determinado y, utiliza un concepto
interesante, el de transitoria, para cuando se empiece a analizar el
futuro de su agrupación política.
Antes
de entrar en el detalle electoral de alianza, de las posiciones que
podrían ocupar en un eventual gobierno de Danilo Medina, Vargas plantea
que llegaron al acuerdo con tres aspectos fundamentales: una reforma
electoral integral que apruebe los proyectos de leyes de partidos
políticos y de régimen electoral; el segundo basado en la inclusión
social con doce grandes puntos de políticos públicos, y ya el tercero,
referente a la participación electoral.
El
PRD fungiría, en voz de Miguel Vargas, como garante social para que
esos 12 puntos que plasmaron en su acuerdo programático y de gobierno de
unidad nacional sean cumplidos.
Esos
acuerdos a los que arribaron en un primer momento el presidente del PRD
y Danilo Medina, Presidente de la República, fueron luego sometidos a
mesas de conversación y negociación de equipos multisectoriales que
habrían definido líneas comunes de acción. “La mayoría de los puntos se
tomaron por consenso”, señala Vargas.
La
promesa que hace el presidente del PRD es que esos trabajos, esas
conversaciones multisecotoriales, se expandirán y mantendrán una vez
pasada las elecciones para garantizar su eficiencia en la aplicación de
las políticas públicas.
Vargas
piensa que su organización ha vivido momentos peores al que enfrentaron
con la división que creó el Partido Revolucionario Moderno (PRM), ahora
la principal fuerza de oposición política que tiene la sociedad
dominicana. Cita las crisis políticas que vivieron en el año 1990 y el
descalabro electoral que sufrieron en el 2004, cuando impulsaron un
proyecto reeleccionista. “Y de todas esas situaciones nos recompusimos y
salimos bien, tal y como va a suceder ahora”, asegura.
“El
acuerdo era la salida y la posición más adecuada para el PRD. Es una
posición conforme a la realidad política del momento”, piensa Miguel.
RETORNOS
Rafael Suberví Bonilla (Fello) volvió para encabezar el partido en el
Distrito Nacional. Desde entonces se ha reunido “con importantes
recaudadores del partido que se habían sentado por la crisis interna, y
que están retornando al partido”.
Héctor
Guzmán dice que el PRD es un fenómeno en crecimiento constante, al que
no se le pueden hacer previsiones de votos porque cada día sube por la
militancia que se acerca desde el PRM.
Víctor
Gómez presentó unas declaraciones de Francisco Javier García, que ayer
participó en el programa radial “El Sol de la mañana”. Allí el jefe de
campaña del PLD valoró como asombroso el apoyo que les da el PRD en cada
manifestación.
Eduardo
Jorge Prats dice que el PRD se ha mantenido coherente con el modelo de
no reelección presidencial. En el modelo del 2010 se permitía reelección
permanente, con período de intervalo, “ahora hay límite con el nunca
más”.
