Rafael Alonso Rijo/Tomado de El Caribe
Ha logrado aliarse con sus grandes adversarios, a la vez que ha sumado las más diversas corrientes ideológicas. El
presidente Danilo Medina ha sido uno de los principales artífices del
pragmatismo del PLD en la lucha por el poder. (Juan Almánzar).
En
la búsqueda y conservación del poder, el Partido de la Liberación
Dominicana (PLD) ha dado muestra de un enorme pragmatismo que lo ha
llevado a pactar con adversarios históricos y con los que mantuvo
diferencias ideológicas y de principios morales que parecían
irreconciliables.Los ejemplos más emblemáticos son las alianzas con el
Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) y el Partido Revolucionario
Dominicano (PRD), dos organizaciones de las que desde su fundación en
1973 el PLD hizo grandes esfuerzos por diferenciarse en lo político y en
lo moral.
Pragmatismo
equivale en política a actuar con prescindencia de ideologías basadas
en principios, haciendo lo que parece más adecuado de acuerdo a las
circunstancias de cada momento. Sin embargo, el pragmatismo tiene la
dificultad de prever las consecuencias a largo plazo de las acciones
políticas momentáneas. Pero la génesis de este cambio se incuba a partir
de 1986, cuando el PLD comenzó a tener poder real en el Poder
Legislativo, y más precisamente con Danilo Medina Sánchez como
presidente de la Cámara de Diputados en 1994, siendo el peledeísta de
más influencia luego del profesor Juan Bosch.
Ya
para las elecciones de 1994 el PLD, que tenía como candidato
presidencial y vicepresidencial al profesor Juan Bosch y a Leonel
Fernández Reyna, respectivamente, acudió a la contienda aliado a la
derechista Fuerza Nacional Progresista (FNP) y a la centrista Alianza
Social Demócrata (ASD), presidida por José Rafael Abinader, padre del
hoy candidato perremeísta Luis Abinader.
A
partir de la crisis electoral de 1994, que acortó el gobierno de
Balaguer y obligó a celebrar nuevas elecciones dos años después,
dirigentes como Danilo Medina Sánchez, Temístocles Montás, Norge Botello
y Leonel Fernández Reyna mantuvieron conversaciones de bajo perfil con
el líder reformista, las que se materializaron en el apoyo de éste a la
candidatura de Fernández Reyna en la segunda vuelta de las elecciones de
1996, con la formación del Frente Patriótico, y que dieron el triunfo
al PLD. Lo chocante para un gran segmento de la sociedad de entonces fue
presenciar cómo el PLD, que desde su fundación en 1973 propugnaba por
la línea de liberación nacional, llegó a una alianza con Balaguer y el
PRSC, a quienes acusaban de entreguistas y representaban la antítesis de
su propuesta política.
El
ejemplo más socorrido por la dirigencia peledeísta para justificar la
alianza era que durante la revolución rusa de 1917, Vladimir Ilich
Uliánov (Lenin) tuvo que negociar con la Alemania enemiga para cruzar
ese territorio y poder llegar a Rusia, y que los bolcheviques (grupo
radical dentro del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia, dirigido por
Benín), tuvieron que pactar con los mencheviques (fracción moderada del
Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia) para destronar la dinastía de
los zares.
Congreso Profesor Juan Bosch
Tras
la derrota del PLD en las elecciones del año 2,000, el partido se
embarca en la celebración del VI Congreso Profesor Juan Bosch en 2001,
que marcó el quiebre con la esencia histórica del partido, que decidió
abandonar la política de cuadros orgánicos que lo regía desde su
fundación en 1973 y pasar a la masificación del partido con miras al
retorno al poder en 2004.
El
mismo Congreso decidió y dio luz verde a la emergente dirigencia
peledeísta para pactar y llegar a las alianzas necesarias para retornar
al poder.
Desde
las elecciones de 2004 a las por venir en mayo próximo, el PLD ha hecho
alianzas con partidos de las más diversas ideologías, desde
derechistas, socialdemócratas, socialistas, social cristianos hasta
ecologistas.
Con
la agudización de la crisis económica de 2003 y manifiesta las
intenciones reeleccionistas de Hipólito Mejía, el PLD logró pactar con
organizaciones tan diversas como la FNP, Unión Demócrata Cristiana
(UDC), Bloque Institucional Social Demócrata (BIS), los dos de marcada
tendencia derechista; el Movimiento Izquierda Unida, el Partido de los
Trabajadores Dominicanos (PTD), Alianza Por la Democracia (APD) y al
entonces Partido Liberal de la República Dominicana (La Estructura).
En
las elecciones de 2008, el PLD, además de mantener el apoyo de las
organizaciones que endosaron su candidatura en 2004, logró agenciarse
las de Partido de Unidad Nacional (PUN), el Partido Quisqueyano
Demócrata Cristiano (PQDC), Partido Demócrata Popular (PDP), y el
Partido Popular Cristiano (PPC).
Y para las elecciones de 2012 el PLD también fue aliado nuevamente con el PRSC, el BIS, PQDC, PUN, UDC, FNP, PCR, PTD, PPC, Partido de Acción Liberal (PAL), Partido Socialista Verde (Pasove), PLRD y el PDP.
¿Quién asume a quién en la alianza PLD-PRD?
El
culmen del pragmatismo peledeísta lo representa la alianza alcanzada
con el PRD de cara a las elecciones de mayo de este año, lo que hasta
hace poco parecía imposible por el antagonismo histórico de ambas
organizaciones. Bosch fundó el PRD en Cuba, en 1939. Ganó las elecciones
de 1962 y asumió el poder con el PRD en 1963. Abandonó el PRD en 1973
para fundar el PLD, partido que definió como la antítesis del
perredeísmo, que a su juicio estaba carcomido por la corrupción y el
desorden, y que junto a Balaguer representaba los peores intereses del
país. De cara a las elecciones de mayo, el presidente Medina logró
agenciarse el apoyo del PRD, su otrora archienemigo, lo que deja abierta
la pregunta de si el PLD ha negado a Juan Bosch y ha involucionado
hacia lo que denigraba del partido blanco, o si por el contrario el PLD
es quien mejor representa los ideales del líder perredeísta José
Francisco Peña Gómez.
