Lebron James y los Cavaliers de Cleveland volvieron a jugar con el
nivel que están acostumbrados para poner la serie 2-1, al imponerse este
miércoles 120 por 90 ante los Warriors de Golden State en el tercer
partido de la Final de la NBA celebrado en el Quicken Loans Arena de
Cleveland.
A
pesar de la ausencia de su ala-pívot, Kevin Love por una conmoción
cerebral que sufrió el pasado domingo, los Cavaliers estuvieron
dominantes en comparación con los dos primeros partidos.
Luego
de este triunfo Cleveland jugará los otros partidos con más confianza.
La serie continúa el próximo viernes a las 9:00 de la noche en la misma
ciudad.
WILLY MATOS MEDINA
matoswilly@hotmail.com
