21/7/2008/Publicado en El Nuevo Diario
Una pausa política con Shakespeare
Por Mayobanex De Jesús Laurens
Reencontrándome con la lectura de los
clásicos, dejando de lado el ambiente político por unos meses, acudí a
mi estante, en donde tengo los volúmenes de la colección Grolier de Los
Clásicos, para reiniciar un ciclo de lectura sobre las obras de William
Shakespeare, el inmenso escritor inglés, uno de los más importantes
exponente de la literatura universal.
Recuerdo en mis años de estudios
secundarios, tercer y cuarto teórico, cuando la profesora Lilín se
esmeraba en enseñarnos la importancia de la lectura de los grandes
autores, y nos mostraba la forma de poder entender sus obras. La
biblioteca del liceo Federico Henríquez y Carvajal de Barahona había
sido nutrida de variadas obras de grandes autores literarios.
Shakespeare siempre despertó en mí una
pasión enorme, dada la amplitud de temas reflejados en sus obras y la
forma maestra de su narrativa, tanto en versos como en prosa. William
Shakespeare nace en Stratford, Reino Unido, en el año 1564 y muere en el
1616. Dramaturgo y poeta inglés, En la Inglaterra de hoy se tejen
muchas teorías sobre su vida, su personaje y la veracidad de la autoría,
temiéndose que simplemente fuera el seudónimo de algún escritor que
deseaba mantenerse en el anonimato.
Pero no pretendo escribir una biografía,
ni especular sobre lo que se duda. Simplemente quiero rememorar la
sabia de la lectura de sus obras. Comenzando por Hamlet, tragedia que
trata de la venganza del príncipe Hamlet, que sufre la muerte de su
padre, el rey Hamlet de Dinamarca. Extraordinaria trama que envuelve a
Claudio, el hermano de su padre como el asesino; el romance con la bella
Ofelia; el casamiento de su madre Gertrudis con su tío asesino; el
fingir de Hamlet haciéndose el loco; la obra teatral preparada por el
príncipe para hacerle ver a su tío el hecho cometido; el desenlace
final… que maravillosa tragedia.
Terminado Hamlet, inicié la lectura de
las páginas de “El Rey Lear”, otra tragedia de Shakespeare, para mí la
mejor de todas. Trata de la historia del viejo rey Lear, de Bretaña, que
decide dejar a sus tres hijas el destino de su reino, para vivir
tranquilo en su vejez. Pero, al ponerlas a prueba, comete el error de
entregar el poder por partes iguales a sus dos hijas malvadas y no a la
que más le profesaba amor y cariño verdadero. El rey repudia a Cordelia
y reparte el reino entre Gonerila y Regan, sus otras dos hijas. A
partir de entonces comienza la trama de las dos hijas malas por destruir
al rey, y la lucha de Cordelia enfrentando a sus hermanas.
La lectura de estas dos extraordinarias
obras nos permiten conocer la profundidad del dominio de la gramática
del autor, la brillantez de sus versos, la narrativa histórica, la
elegancia en el manejo de los personajes en sus obras y los conflictos
sicológicos envueltos. En agenda tengo para mi próximo plan de lectura, a
“Macbeth”, en la cual el autor aborda la ambición desmedida y la
traición; y “Otelo”, que trata sobre los celos, su intensidad y
consecuencias que se derivan del mismo. Recomendamos a los amigos
lectores, descansar un momento de la política y reconfortarse con la
lectura de las obras de tan extraordinario genio de la literatura de
todos los tiempos.
Autor: Mayobanex De Jesús Laurens

