Promesa.
Donald Trump prometió ayer “la mayor revolución fiscal en el país desde
el expresidente Ronald Reagan” (1981- 1989) con una importante rebaja
impositiva.
AFP Washington/Tomado de Listin Diario
El
candidato republicano Donald Trump anunció que si gana las
presidenciales de noviembre recortará impuestos, eliminará
reglamentaciones onerosas y liberará el sector energético para “forzar”
el arranque de la economía estadounidense.
El
desparpajado multimillonario presentó su propuesta en la económicamente
decadente ciudad de Detroit (Michigan, norte), buscando reorientar su
campaña y ganar apoyos cuando las encuestas lo muestran detrás de la
demócrata Hillary Clinton.
“Estamos
compitiendo con el mundo y quiero que gane Estados Unidos”, dijo en el
Economic Club de Detroit al tiempo que machacó contra las “desastrosas”
políticas que, según dijo, devoraron puestos de trabajo durante los ocho
años del mandato del presidente Barack Obama.
“Quiero forzar el arranque de Estados Unidos. Puede hacerse y no será tan difícil”, dijo bajo aplausos.
Trump
esbozó una serie de políticas que, sostuvo, animarán la parsimoniosa
marcha de la economía estadounidense. Mencionó una drástica reducción a
15% del impuesto a las empresas que actualmente es de 35%; una medida
que ya había sugerido en septiembre para detener la tendencia de grandes
corporaciones a trasladar sus casas matrices a países en donde pagan
menos impuestos.
También
dijo que impondría un impuesto de 10% a los miles de millones de
dólares “que las empresas estadounidenses tienen estacionados en el
exterior”.Ese impuesto las estimulará a que repatrien ese dinero, dijo.
Los impuestos a las rentas personales también serán reducidos, dijo
Trump, y la cantidad de franjas de gravámenes pasará de siete a solo
tres. La tasa más alta de impuesto a la renta sería de 33%.
