miércoles, 14 de septiembre de 2016

APOYAMOS ESO! Multiplicaciones y reestructuraciones de direcciones, oportunidad de renovación y nueva dinámica en el PLD; partido luce anquilosado y atrapado en el tiempo

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Por Mayobanex De Jesús Laurens…Estilo bloguero
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Más que ver como una burla a la base peledeista, angustiada por la falta de oportunidades y el descontento que se produce luego de cada proceso comicial, lo correcto es ver lo que se avecina en el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), con la aplicación de las resoluciones de su VIII Congreso Norge Botello, como una oportunidad de renovación dirigencial y la dinámica revolucionaria en sus estructuras.


El principal partido de la República Dominicana, fundado por Juan Bosch, convertido en verdadera maquinaria electoral, requiere de un cambio radical, que renueve sus estructuras, lleve a los organismos dirigenciales dirigentes políticos que tengan el deseo de afrontar los nuevos tiempos y que impongan su dinamismo.

Es imposible que un intermedio pueda controlar a más de dos, tres mil, cuatro mil, cinco mil y hasta más miembros, los cuales se encuentran ubicados en varios sectores en los distritos y municipios en cada provincia. Se requiere la multiplicación de esos organismos, para parir nuevos intermedios, nuevos presidentes, nuevas direcciones, y se produzca la renovación del partido.

Es además un mandato de su VIII Congreso, que hay que dar cumplimiento, saneando el padrón, sinterizándolo, para luego proceder a provocar las escogencias de las nuevas direcciones de intermedios, municipales, provinciales, de circunscripciones y de bloques de intermedios, tal como está contemplado en los estatutos del PLD.

Por igual, se hace necesario la reestructuración de lo que está, para imprimir nueva fuerza motriz, con un cambio de actitud dirigencial.
Todo el proceso que se abre a partir de octubre traerá ácidas críticas, confrontaciones, planteamientos fuera de tonos, acusaciones, expresiones de disgusto, es cierto. Pero también dará la oportunidad de que los peledeistas expresen iniciativas para fortalecer el nuevo PLD, convertirlo en verdadera maquinaria electoral, pero con el debido respeto a la base del partido, a sus dirigentes, y que a partir de entonces las cosas deban cambiar de rumbo.

Más que ausentarnos de los debates y los trabajos que vendrán, debemos apoyar el proceso de renovación, expresarnos y contribuir a que salgamos bien del mismo.