Por Mayobanex De Jesús Laurens…Estilo Bloguero/Twittero
La nota publicada ayer jueves por DDB/IB/OSD/Facebook, sobre la decisión de la actual diputada Noris Medina, de aspirar a la candidatura a senador por la provincia de Barahona, ante idea consensuada del equipo leonelista, da un vuelco de apetencia por la Alcaldía de Barahona, y posibilidad que la misma no fuera reservada para las alianzas de cara a las elecciones del 2020.
Y es que por el equipo danilista en esta provincia hay tres fuertes aspirantes a la candidatura senatorial, lo que llevaría al mago de la estrategia, Danilo Medina Sánchez, a definir por encuestas anticipadas cuál de ellos (José del Castillo, Eddy Mateo Vásquez y Pedro Peña Rubio) sería el aspirante consensuado para enfrentarlo a la candidata del leonelismo.
Lo anterior abre el apetito a las posiciones de diputados y a la alcaldía del municipio Santa Cruz de Barahona, dado que dos de los tres aspirantes quedarían fuera de las competencias, ante lo que hemos descrito anteriormente.
Pero el caso se pondría aún más apetecible para las aspiraciones a la Cámara Baja y a la Alcaldía Municipal, dada otra posibilidad que subyace en el ambiente, la expectativa con Gonzalo Castillo y la alternativa de que Danilo desee que el actual ministro de Obras Públicas corra tras la senaduría por Barahona.
Si el primer mandatario se decidiera por Castillo, la lucha por las diputaciones y la alcaldía a lo interno del partido oficialista sería intensa, llevando a primarias o por consenso a líderes de mucha incidencia en esta provincia, que pudieran optar por decidirse a participar en las competiciones por esas posiciones electivas.
Sin embargo, hay una realidad. El PLD necesita hoy más que nunca los aliados a su partido, por lo que buscará fortalecer el Bloque Progresista y complacerlos en las solicitudes de candidaturas, tomando como base el 20% que la Ley 33-18 le permite ceder, lo que todavía complica más el escenario político del partido morado para las elecciones del próximo año.
Es por todo lo anterior que hemos venido insistiendo, que “la política es el arte de lo conveniente”; que las estrategias políticas se deciden en el momento preciso y que era una locura estar en proyectos a destiempo, sin medir los escenarios a futuro y las incertidumbres en el ambiente.
