Barahona. – Los restos mortales de Luis Guillermo Urbáez Alcántara, encargado de la unidad de Registro de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Centro Barahona, fueron sepultados la tarde-noche de este viernes en el cementerio municipal don “Américo Melo”, en medio del llanto y el dolor de sus familiares, amigos y relacionados.
Hasta la que será su morada final decenas personas, integrada por sus
compañeros de trabajo de la academia estatal en Barahona, acompañaron al
cortejo fúnebre hasta el cementerio, previo a una parada en la que por más de
40 años fue su espacio de trabajo: el primer Centro creado por la Primada de
América fuera de su sede central hace 50 años.
Durante el trayecto al campo santo los rostros de las personas que
acudieron a apoyar a su familia, podían verse compungidos, llorando la pérdida
de quien fue un ser humano ejemplar que vivió con transparencia y honestidad
hasta el último día de su existencia.
El director de la UASD Centro Barahona, Maestro Manuel Antonio De La Cruz
Fernández, agradeció a la familia universitaria su presencia masiva, como
muestra de gratitud a un servidor que lo hizo servir con pulcritud a la
academia estatal.
De La Cruz Fernández, afirmó que el fallecido Urbáez Alcántara no podrá ser
sustituido, ya que se convirtió en un servidor imprescindible para la academia
estatal, por lo que su muerte constituye una gran y dolorosa pérdida que no
podrá ser reemplazada por muchos años.
En tanto que su compueblano, Domingo Féliz, calificó el deceso de Urbáez
como una sensible pérdida, no sólo para su familia directa, sino para el
municipio de Cabral de donde era oriundo.
Féliz, destacó las cualidades humanas y profesionales que adornaban al
fallecido, sobre todo, su alto nivel de honradez, de servicio, principalmente
su entrega por las demás personas, como lo que practicó en la UASD Centro
Barahona.
Urbáez Alcántara falleció la noche de este jueves en un centro de salud de
la ciudad de Santo Domingo, luego de sufrir complicaciones médicas hace una
semana y dispuesto el traslado de su cadáver a esta ciudad de Barahona.
Su cuerpo sin vida fue velado en la funeraria “El Ángel”, ubicado en la
calle Anacaona, desde donde partió el carro fúnebre con destino al cementerio
municipal de aquí, previo a una para en la UASD Centro Barahona.