Este domingo 31 de julio tenía bien presente que es Día Nacional de la Juventud. Inicié la jornada con algunas notas subidas a mis diarios. Salí al patio a ver las aves que crio y a echarle agua a la jardinería.
La doña me sirvió café con pan, lo degustamos juntos. Volví la computadora. Tras encenderla me encuentro con la infausta noticia del fallecimiento de una gran dama y queridísima amiga. La Licda. Gisela Quiñones ha partido al cielo.
Anonadado, estupefacto, comencé a confirmar la fuente. En efecto, la queridísima profesora universitaria y persona a quien profesionalmente le serví en una ocasión, había fallecido.
No me importan causas. Ya no estará. Mujer sencillamente increíble, trabajadora incansable, siempre en busca de un norte para iniciar y desarrollar un proyecto exitoso.
Agradable, muy gentil, excelente ser humano, muy querida por toda nuestra Barahona.
Descansa en paz, Gisela Quiñones, mujer emprendedora, que solo el cielo
pudo vencerla.
