«Tony Hernández (hermano del presidente hondureño) es, al igual que Juan Orlando Hernández, uno de los socios en el narcotráfico del acusado. Es el hombre que dirigía el tráfico para Orlando», aseguró el fiscal Michael Dennis Lockard en el juicio abierto contra Fuentes Ramírez.
Lockard pronunció estas palabras durante su alegato final, antes de que el tribunal se retirara a deliberar sobre la culpabilidad o no de Fuentes Ramírez, acusado de tráfico de drogas y posesión de armas.
HONDURAS, «UN NARCOESTADO»
El Gobierno estadounidense implicó por primera vez al presidente hondureño con el narcotráfico en 2019, durante el juicio contra su hermano Tony Hernández en el que ya describió a Honduras como un «narcoestado». Sin embargo, la mayoría de las acusaciones se centraban en la aceptación de sobornos y no en su implicación directa en el contrabando de drogas.
Tanto en dicho proceso, en el que Tony Hernández fue encontrado culpable, como en el juicio actual contra Fuentes Ramírez, la Fiscalía se detuvo en numerosas ocasiones en intentar demostrar que el actual presidente de Honduras y su vicepresidente, Ricardo Arias, además de los expresidentes Porfirio Lobo y José Manuel Zelaya, entre otros altos responsables políticos, judiciales y de seguridad, protegieron a los cárteles hondureños.
Sin embargo, hasta el momento, el Gobierno no ha presentado una acusación formal contra ninguno de ellos.
EL LABORATORIO DE DROGAS DE FUENTES RAMÍREZ
Según la Fiscalía, entre 2009 y 2010 Fuentes Ramírez y su socio Melvin Sandres, alias «Metro», montaron un laboratorio en las montañas de Cerro Negro, a las afueras de la localidad de Choloma, para transformar cocaína base importada desde Colombia en cocaína y venderla.
Para avanzar en la nueva iniciativa acudieron al líder del cártel de Los Cachiros, Devis Leonel Rivera Maradiaga, para conseguir el dinero necesario.
JUAN ORLANDO HERNÁNDEZ, «SOCIO» DEL NARCOLABORATORIO
Un testigo anónimo, que fue identificado durante el proceso con el seudónimo de José Sanchez, contable de un negocio de arroz de Fuentes Ramírez, aseguró que «Fuentes Ramírez más tarde se asoció con un candidato presidencial, Juan Orlando Hernández, y su hermano Tony Hernández». Corría el año 2013.
El fiscal recordó cómo Sánchez describió la primera reunión entre Hernández y Fuentes Rivera, en la que el entonces candidato presidencial dijo que el fiscal general Óscar Chinchilla protegería al acusado.
Fue en esa reunión en la que el presidente hondureño supuestamente aseguró: «Les vamos a meter la droga a los gringos en sus propias narices y no se van a dar cuenta».
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