Hoy, en el ocaso de un año que dice adiós, aprovecho para agradecer a Dios por todo lo vivido; a mi familia por darme las fuerzas para continuar, aún cuando las fuerzas me fallaban y a cada una de las personas que estuvieron presentes en mi vida durante todo este año 2025.
Un año lleno de retos y desafíos, los cuales hemos enfrentado con trabajo duro y mucha valentía, convencida de que el futuro será mejor.
Gracias a quienes se quedaron, a aquellos que llegaron y a los que se fueron de mi vida sin decir hasta luego, todos me han ayudado a ser una mejor persona.
Agradezco por las lágrimas derramadas, porque gracias a ellas logré limpiar mi alma y hacerme más fuerte y solidaria.
Agradezco las risas, porque en cada una de ellas mi corazón rejuveneció y hoy es más fuerte.
Pero sobretodo agradezco poder respirar y correr hacia un futuro lleno de esperanzas, repleto de nuevas metas y rodeada del amor de aquellos que sin juzgarme han decidido quedarse cerca.
Que Dios les bendiga.
Que el año porvenir sea todo lo perfecto que cada uno desea y que nunca se aparte de nuestras vidas el amor, la solidaridad, La Paz y la felicidad.
¡FELIZ Y PRÓSPERO 2026!
