Una aspiración política debe nutrirse de la percepción interna y externa, y del trabajo en las estructuras partidarias. Gustar dentro y fuera, pero también tener el apoyo en la dirigencia de su partido.
A lo anterior se debe sumar la personalidad, el discurso, el manejo de los temas, las relaciones con los grupos de poder de la sociedad, y contar con la socialización y vocación de servicio no demagógica. Que la gente crea tus verdaderas intenciones, antes, durante y una vez estés en lo más alto.
Entre los aspirantes del PRM, es claro quien tiene las simpatías internas y externas, aunque se debate el dominio de la estructura partidaria. Sin embargo, todas las encuestas lo colocan puntero dentro y fuera del partido: DAVID COLLADO.
